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Doris Lessing recibe el Premio Nobel en Londres de manos del embajador sueco

EFE

La escritora británica Doris Lessing recibió hoy en Londres el Premio Nobel de Literatura de manos del embajador sueco en el Reino Unido, Staffan Carlsson, tras no poder acudir a la entrega del galardón el año pasado en Estocolmo.

La Academia Sueca concedió el pasado 11 de octubre el Nobel a Lessing, aunque la escritora, de 88 años, no pudo recoger personalmente el premio aduciendo motivos de salud.

Durante una ceremonia que tuvo lugar hoy en el museo londinense Wallace Collection, la autora pudo, por fin, recibir el prestigioso trofeo.

Tras asegurar que dar las gracias por el premio "no es suficiente", la novelista aceptó el reconocimiento "en representación de todos aquellos autores que han trabajado duro a lo largo de sus vidas pero no han recibido ningún premio".

Por su parte, el embajador sueco dijo, en nombre de la Academia Sueca y de la Fundación Nobel, que Lessing "nos ha ayudado a entender nuestros tiempos y quizás hasta nuestras vidas", a la vez que su obra "nos deja documentos para el futuro".

Por esta razón, Carlsson destacó que la labor de Lessing a lo largo de su vida merecía la "coronación" con el Nobel de Literatura.

Uno de los momentos más destacados del acto fue el anuncio de la donación de 10.000 libros a diversas escuelas de Zimbabue por parte de la editorial Harper Collins, que quiso de este modo contribuir a la lucha contra "la falta de libros y recursos educativos" que la propia Lessing ha venido denunciando respecto al país africano.

El evento concluyó con la lectura de diversos fragmentos de la obra de la escritora por parte de los actores británicos Alan Rickman y Juliet Stephenson.

Narradora comprometida con el feminismo y las causas de los débiles, Lessing está considerada una de las escritoras en lengua inglesa más célebres de los últimos cien años.

De formación autodidacta, es autora de más de cuarenta obras, buena parte de ellas con un fuerte contenido biográfico, arraigadas en sus recuerdos infantiles de África y en sus desengaños políticos.

Pero ninguna es tan decisiva como "El cuaderno dorado" (1962), la que le dio la fama -premio Médicis de Francia a la mejor novela extranjera- y que se convirtió en un libro de referencia en la lucha por la liberación de la mujer.