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Una dosis excesiva de calmantes pudo acabar con la vida de Michael Jackson

Mientras el mundo llora la muerte de Michael Jackson las autoridades siguen centradas en la investigación sobre su muerte. Los primeros datos de la autopsia no aclaran las causas de la muerte

PÚBLICO. ES / AGENCIAS

Continúa la conmoción por la muerte de Michael Jackson. Mientras, la policía de Los Ángeles busca al doctor Conrad Murray, testigo clave en el fallecimiento y cuya declaración puede ser la clave dentro de la investigación entorno a la muerte del cantante. Murray, doctor personal de Jackson, está desaparecido desde poco después del fatídico desenlace del "rey del pop", cuya autopsia, practicada el viernes, no aclaró las causas de la muerte.

El doctor habló con el cuerpo de policía de Los Ángeles el mismo jueves, fecha del deceso, pero ha estado en paradero desconocido desde entonces y ahora las autoridades pretenden volver a contactare.

Una portavoz de la policía dijo ayer que un vehículo del doctor fue remolcado desde la residencia de Jackson en el número 100 de Carolwood Drive, a escasos metros de Sunset Boulevard (Los Ángeles), donde fue encontrado su cuerpo, "porque podría contener medicamentos u otras evidencias que pueden servir de ayuda al juez de instrucción".

Además, el portal TMZ difundió la grabación de la llamada a emergencias que se hizo desde la casa de Jackson para solicitar una ambulancia, y en la que un hombre decía, apurado, que el cantante no respiraba ni estaba consciente y que el hombre que en todo momento estuvo con él fue su médico personal, en alusión a Murray.

"Necesita ayuda, no respira, intentamos reanimarlo pero no responde", dijo una persona no identificada desde la residencia de Jackson, quien agregó: "tenemos aquí a un doctor personal junto a él, pero no responde a nada, ni a la reanimación cardiopulmonar".

Antes de que comenzara la autopsia, miembros de la familia de Jackson habían asegurado que el intérprete recibió "una gran dosis de morfina" justo antes de su muerte, según informó TMZ.

Esta publicación de Internet también aseguró que esas fuentes indicaron que el cantante recibía una inyección diaria de demerol, un narcótico similar a la morfina, y que el jueves había recibido una dosis "demasiado grande" sobre las 11.30 hora local.

Murray, que según se especula, pudo ser quien le suministró esa inyección, mandó recientemente una carta a sus pacientes en la que anunciaba que dejaría de tratarlos indefinidamente, según reveló TMZ.

En la misiva decía: "estoy muy triste por dejarlos en este punto, pero por favor sepan que mi ausencia no es permanente".

Según el portal especializado en información de famosos, la empresa AEG Live, que convenció a Jackson para que ofreciera 50 conciertos en el auditorio O2, de Londres, también tenía en nómina a Murray como médico personal del artista para esos eventos.

Tras conocer la noticia, una multitud se agolpó a las puertas del hospital para llorar la repentina muerte del artista, que iba a cumplir 51 años el próximo 29 de agosto.

En otros puntos del país también se produjeron concentraciones espontáneas de seguidores, como en la céntrica plaza de Times Square, en Nueva York, donde algunos fans observaron con lágrimas en los ojos los titulares luminosos con la muerte del cantante. También grandes estrellas de la música y amigos del intérprete reaccionan ante el fallecimiento de uno de los más grandes.

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