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Echenique: "No tengo el proyecto de eliminar la televisión pública"

El nuevo presidente de la Corporación promete una RTVE "de calidad, plural, veraz y socialmente útil" y apoyada en sus "6.500 profesionales de altísima cualificación". Los socialistas le advierten de que &qu

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Ya la imagen valía por sí misma. El inminente nuevo presidente de Radio Televisión Española, Leopoldo González-Echenique, llegaba esta mañana a su examen parlamentario acompañado de la plana mayor del Grupo Popular –el que le propuso– y del secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, José Luis Ayllón, el hombre de confianza de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría. Todos con sonrisa de oreja a oreja, satisfechos, pletóricos.

Hoy comenzaba la cuenta atrás para el asalto definitivo del PP a la Corporación. Hoy se conocían las primeras intenciones de González-Echenique como próximo máximo responsable. No quiso entrar como elefante en cacharrería. 'No tengo en la cabeza un proyecto de eliminar la televisión pública, ni creo que pueda deducirse de mis principios. Más bien lo contrario. Soy muy consciente de las dificultades', sostuvo ante los miembros de la Comisión de Nombramientos del Congreso, el órgano encargado de evaluar su idoneidad, y en respuesta al portavoz socialista.

No detallará comó se concretarán los recortes hasta que tome posesión

En su presentación, González-Echenique, a falta de poder vender experiencia en el campo de la información audiovisual –hasta ahora era directivo de NH Hoteles y antes de Barclays, y previamente ocupó cargos de gestión bajo los Gobiernos de José María Aznar–, comercializó buenas intenciones: 'Tengo un absoluto convencimiento de defensa incondicional del servicio público de la televisión pública de ámbito estatal, servicio público que debe garantizar en todo caso principios y valores constitucionales. Por ello apuesto sin ningún tipo de ruptura ni de dudas por un modelo de RTVE socialmente útil, plural, capaz de informar de forma rigurosa y veraz, capaz de ofrecer programas de entretenimiento. Un modelo de televisión pública de calidad, siempre con valores y principios como son la independencia, la neutralidad y la veracidad, apoyado en un conjunto de 6.500 profesionales de altísima cualificación, que son un referente en el sector audiovisual no solamente España, sino también fuera de ella'.

El objetivo de su mandato, añadió, será que la Corporación se 'consolide' como una 'empresa moderna, competitiva, plural y de servicio público, con su punto fundamental de apoyo en el consenso y en los profesionales de la casa'.

Pero en el ambiente pesaba, cómo no, la forzada reducción del presupuesto de RTVE en 204 millones de euros. Esa reducción de los ingresos y la desaparición de la publicidad desde 2011 no debe alterar las coordenadas que había enunciado. No obstante, 'hay que aplicar la eficiencia y la racionalidad en el uso de los recursos, y esto es sin duda uno de los retos fundamentales que tendrá el nuevo equipo de la Corporación'. No adelantó qué pasará con la casa, cómo se aplicarán los ajustes. De todo ello hablará, dijo, cuando toque: cuando tome posesión de su cargo. De cierre de canales o despidos, no lo tiene 'en mente'. Sí subrayó su 'apuesta por la producción propia', una demanda muy oída por los trabajadores de la casa en los últimos años, y el 'fomento de la producción nacional para que nuestra industria audiovisual sea un ejemplo no sólo en España sino fuera'. 

PSOE: 'Será la persona de Moncloa en RTVE, la correa de transmisión con la vicepresidenta'

Echenique recibió el lógico aplauso del PP y de CiU, que apoyó la modificación de la ley aprobada por el Gobierno para garantizarse su silla en el consejo de administración. Pero tropezó desde el primer minuto con las reservas y las aceradas críticas de socialistas y UPyD, garantía de que será un mandato embarrado desde el pecado original: la imposición de los conservadores de un cambio en las reglas del juego. Izquierda Plural (IU-ICV-CHA) no estuvo presente en la Comisión de Nombramientos para simbolizar su plante y el PNV no acudió 'por problemas de agenda', aunque fuentes del partido adelantaron que no apoyarán los nombramientos. 'Le ponen a usted a los pies de los caballos. Nace muerto como presidente –le advirtió con toda crudeza Juan Luis Gordo, el portavoz socialista–. Usted va a ser el presidente del PP en RTVE, no el presidente de RTVE de todos los españoles, y esto es malo para la democracia. Además, no se adapta usted al perfil que requiere RTVE. No acredita experiencia en materia de comunicación audiovisual. Y al mismo tiempo, ponemos en duda su autonomía. Será la persona de la Moncloa en RTVE, será la correa de transmisión del Gobierno y de la vicepresidenta'.

El próximo presidente del antiguo ente público no se defendió de esos reproches. 'La reforma del sistema, claramente me trasciende. Soy parte de la ejecución de un sistema normativo que ha recibido el respaldo de los representantes de la soberanía popular. Se ha referido a mi Gobierno. Entiendo que mi Gobierno es el mismo que el suyo, es el Gobierno de todos y no lo siento como un Gobierno más mío que suyo', respondió a Gordo.  

Echenique aboga por la 'producción propia y el fomento de la producción nacional'

Igual de incisiva fue la representante de UPyD, Irene Lozano. Le roció con una batería de preguntas –'No me ha dado la mano para poder tomar nota', comentó, abrumado–: ¿en qué consiste esa predicada vocación de servicio público? ¿va a retornar la publicidad? ¿cómo adjetivaría la política de comunicación del Gobierno? ¿es partidario de eufemismos? En plata, '¿usted dice tomate o dice rescate?', le inquirió. 'Creo que no es objeto de esca comparecencia, con todos mis respetos. No vengo preparado para hablar del tomate o el rescate, sino de mi idoneidad', esquivó, para también agregar: 'Yo no dirijo ni voy a dirigir la política de comunicación del Gobierno. Voy a tratar de echar una mano y de desplegar mis funciones en el seno de un órgano colegiado, como es el consejo de administración de la Corporación. No tengo ninguna vocación de dirigir la comunicación del Gobierno'. Previamente, en respuesta a los periodistas, se ofreció como un hombre 'dialogante y de consenso', con voluntad de 'normalizar la situación y de continuar con el prestigio de RTVE'.

Durante la Comisión de Nombramientos, también fue objeto de debate la cualificación de los candidatos. Empezando por el presidente. Gordo le recordó que en su currículum se probaba una 'gran propensión al cambio y la movilidad', pues apenas había aguantado un año en cada cargo público desempeñado en los tiempos de Aznar. Y eso 'pone de manifiesto una falta de compromiso e implicación con el servicio público'. Echenique demostró ser lo que decía su CV, un tecnócrata. Un abogado del Estado que siempre concibió la Administración central 'como un despacho multidisciplinar'. A Lozano le reconoció que había amasado una experiencia escasa en el puesto más cercano al mundo de la tele: la Dirección General para el Desarrollo de la Sociedad de la Información, en la que apenas se mantuvo unos meses (octubre de 2002 a julio de 2003). 'Esa es la verdad de la experiencia que tengo, más la que pueda tener como aficionado a lo audiovisual', confesó.

'¿Usted dice tomate o dice rescate?', pregunta UPyD por la querencia del PP a los 'eufemismos'

Del conservador Ramón Moreno llegaron parabienes –'Nos congratulamos de haber desatado el nudo y de haber facilitado a RTVE una salida' con un candidato que 'reúne sobradamente los requisitos de idoneidad'– y ataques a los socialistas, por hacer el 'ridículo' al decir primero que iban a ausentarse de la Comisión en señal de protesta y luego aparecer a hacer un 'teatrillo', abusando de 'excesos dialécticos'. 'El PSOE ha dado muestras de una inmadurez propia de su responsabilidad política. Ha exagerado la nota para, finalmente, estar y no estar', subrayó. Conxita Tarruella, de CiU, empleó casi la misma falsilla para los tres candidatos. Leyó la intervención que llevaba preparada antes de escuchar las presentaciones de los aspirantes y les preguntó por su compromiso con el centro territorial de Sant Cugat (Barcelona), por la potenciación del catalán y por la promoción del deporte y la protección de los discapacitados. 

La Cámara baja también examinó hoy a otros dos candidatos. Primero, Óscar Pierre Prats, un ingeniero industrial propuesto por CiU que hizo hincapié en la necesidad de la modernización y renovación tecnológica en la casa y reconoció que tenía 'conocimientos limitados sobre RTVE' pero sí una 'capacidad ilimitada por aprender'. Luego, Marisa Ciriza, periodista de larga trayectoria y trabajadora durante 25 años en TVE y RNE y que fue la mejor acogida por los grupos. Gordo llegó a afirmar de esta que habría sido una 'persona de consenso si el PP no hubiera tenido tanta prisa y no hubiera quebrado el modelo'. 'Le voy a volver a pedir que me apoye', le rogó la periodista. Los tres aspirantes recibieron el visto bueno del Congreso, con los votos de conservadores y CiU y el rechazo de PSOE y UPyD. Mañana serán evaluados en el Senado otros dos aspirantes del PP, José Manuel Peñalosa y Fernando Navarrete. Y la próxima semana, su nombramiento será revalidado por el pleno de ambas Cámaras.

Con Pierre, el primero en comparecer ante la Comisión de Nombramientos, comenzaron las escaramuzas. El portavoz socialista empezó denunciando cómo el PP había 'destrozado el espíritu de consenso y acuerdo' que había presidido hasta ahora la Corporación. En cuanto empezó a explayarse, la diputada conservadora Celia Villalobos, que ejercía en ese momento la presidencia de la comisión, le cortó, alegando que no se estaba en 'ese proceso' de discusión del real decreto ley que dinamitó el pacto en la Corporación. Juan Luis Gordo protestó. Recordó a Pierre que iba a formar parte de un consejo donde los vocales tienen apenas poder y el presidente queda 'en manos del Gobierno, a mercede de las directrices de la vicepresidenta'. 'Si fuera a estar de florero, no estaría hoy aquí', le replicó el candidato de CiU. Ramón Moreno, del PP, atizó al socialista por 'sacar los pies del tiesto'. 

Contra la telebasura

En la pausa que siguió al examen a Pierre, y antes de que entrara en la sala Echenique, Villalobos, Moreno y Gordo se enzarzaron en una pequeña discusión, fuera de micrófono. Aclararon términos y se diluyó el tono algo agrio, aunque las críticas por el modelo de RTVE siguieron. 

Con Ciriza, llegó la calma. La periodista, que salió del ente público con el ERE de 2006, defendió la profesionalidad de los trabajadores de la Corporación. 'La formación de los periodistas es lo que les capacita para hacer su trabajo con enorme profesionalidad, que es lo que necesita TVE'. Ciriza, vicepresidenta de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) y miembro de la Comisión de Quejas y Deontología de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), agradeció la confianza prestada por el PP, el partido que la propuso, pero a renglón seguido subrayó que su principal capital es su perfil, su trayectoria periodística. 'Me debo a toda la Cámara', expresó. Y definió su modelo de radio y televisión públicas: 'Pienso que RTVE debe seguir siendo ese medio de cultura con el que una gran mayoría de españoles pueda identificarse, que se oponga a la insistente telebasura que tanto nos agobia y que sepa tirar de la audiencia hacia el arte, la ciencia y el pensamiento como bienes de auténtico interés público'. Ciriza, en principio, no cuenta con dejar sus cargos en la APM y la FAPE, aunque si era necesario, estaba 'abierta' a aceptar su salida. Tampoco Pierre vio causa de incompatibilidad.