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La economía china se confirma como locomotora mundial

Su PIB creció un 8,9% gracias al plan de estímulo del gasto y a las exportaciones

ANDREA RODES

La rápida recuperación de la economía china ha inyectado una dosis de optimismo en el debilitado panorama económico global. Según las estadísticas oficiales publicadas ayer por Pekín, en el tercer trimestre del año China creció un 8,9% interanual, una clara señal de que la economía del gigante asiático se recupera de forma sostenida y es capaz de alcanzar el objetivo oficial del 8% previsto para final de año.

La acelerada expansión del PIB que se registró entre julio y septiembre, que se compara favorablemente con el 7,9% del segundo trimestre y el 6,1% del primero, cuando las exportaciones cayeron en picado, demuestra la efectividad del plan de estímulo de cuatro billones de yuanes (unos 400.000 millones de euros) que Pekín puso en marcha a principios de año. En los últimos nueve meses, la economía china ha acumulado un crecimiento del 7,7%, lo que hace pensar que logrará cerrar 2009 con el objetivo del 8% marcado por el Gobierno. Las autoridades consideran que un crecimiento por debajo del 8% puede poner en peligro la estabilidad social del país.

La rápida recuperación de los últimos tres meses también se debe a la tímida recuperación de las exportaciones, que empezaron a repuntar en junio y se mantienen competitivas gracias a la caída del precio del yuan renminbi y la débil posición del dólar.

En septiembre, la producción industrial creció un 13,9%, frente al 12,3% de agosto, una señal de recuperación evidente para una economía basada en las manufacturas y la mano de obra barata. Guangdong ha sido una de las primeras regiones en beneficiarse de la recuperación de la producción industrial y del empleo, después de que casi 30 millones de inmigrantes perdieran sus puestos de trabajo por estas fechas el año pasado.

Pero, aunque se respira optimismo respecto a la recuperación, los analistas advierten de las dificultades para generar empleo y de un claro riesgo de inflación si no se controla el exceso de liquidez y el aumento desenfrenado del crédito que han acompañado el plan de estímulo.