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EEUU acusa a Irán de ocultar centrifugadoras para combustible nuclear

La central podría equiparse con 3.000 centrfugadoras capaces de producir una bomba atómica al año

PÚBLICO.ES

Estados Unidos, Francia y Reino Unido han denunciado a Irán por haber construido una nueva planta nuclear a espaldas de la comunidad internacional. La noticia era adelantada esta mañana por el diario norteamericano, The New York Times, que sugería que los líderes de los tres países pretenden forzar un aumento de las sanciones a Teherán por ello. La Inteligencia de EEUU afirma que la planta puede albergar hasta 3.000 centrifugadoras, lo que sería suficiente para crear una bomba atómica al año.

Según el periódico, EEUU sabía por los servicios de inteligencia de la existencia de esta nueva planta que se dedicaría a la producción de combustible nuclear, pero hasta ahora no lo había hecho público.

Teherán ha aclarado esta mañana que existe una carta enviada al presidente del Organismo Internacional para la Energía Atómica, Mohamed El Baradei, en la que se le comunicaba la existencia de esta segunda planta, que ni siquiera está en funcionamiento. Aunque para los norteamericanos es sólo una maniobra para encubrir el engaño.

En su rueda de prensa conjunta durante la cumbre del G-20 en Pittsburgh, Barack Obama, Gordon Brown y Nicolas Sarkozy han llamado a Ahmadineyad, que defendió hace tres días ante la ONU su programa nuclear,  a que permita la entrada de los inspectores para investigar la planta y que explique inmediatamente cuales son sus planes, bajo la amenaza de nuevas sanciones.

Obama reconoció el "derecho de Irán a desarrollar un programa nuclear para proporcionar energía a sus ciudadanos de forma pacífica", pero para que la comunidad internacional vuelva a confiar en el Gobierno del país, debe explicar "claramente que ese programa tiene fines pacíficos y no otros".

"Irán debe cumplir con las normas internacionales, que son muy claras: los países que tienen armas nucleares deben reducirlas y los que no las tienen no deben producirlas", dijo. Por eso llamó a las autoridades iraníes a "que proporcionen a la Agencia Internacional para la Energía Atómica (AIEA) toda la información necesaria para que volvamos a confiar en ellos". "Nos han mentido en otras ocasiones", dijo Obama. "Ahora les abrimos el camino para que vuelvan a ser admitidos en la comunidad internacional", añadió.

Obama fue bastante más suave que Sarkozy o Brown. Ambos líderes advirtieron a Ahmadineyad de que cualquier acción que impida a la AIAE hacer su trabajo se traducirá en nuevas sanciones.

Poco después del revuelo que generó la noticia, el Gobierno iraní envió un nuevo mensaje diciendo que las centrifugadoras se emplearán sólamente para producir la energía eléctrica necesaria. La AIEA ha confirmado la existencia de la segunda planta y que Irán se lo había comunicado.

"La agencia también entiende que Irán no ha introducido ningún material nuclear en la planta", reza un comunicado. Asimismo, la Agencia ha pedido a Irán más datos sobre el propósito de la nueva planta.

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