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ENFOQUE-Jefe MannKind reta a escépticos con tratamiento diabetes

Reuters

Por Toni Clarke

Hace medio siglo, Alfred Mannconformó una compañía cuyas celdas solares ahora alimentan a lamayoría de los satélites que circundan la Tierra.

Desde entonces, ha ayudado a promover el desarrollo demarcapasos cardíacos, bombas de insulina y tecnologíaimplantable diseñada para restaurar el oído y la vista.

No obstante en una conferencia en Nueva York, escépticosinversionistas dejaron el recinto cuando Mann, de 83 años,trató de persuadirlos de que su dispositivo para inhalarinsulina, Afresa, revolucionará el tratamiento de la diabetes.

Mann, quien fundó MannKind Corp para desarrollar elproducto, dice que Afresa es una insulina más efectiva y deacción rápida que productos inyectables como Humalog de EliLilly & Co y NovoLog de Novo Nordisk.

Y los estudios muestran que no contiene el mismo riesgo deaumento de peso.

Pero el fracaso de otros productos de insulina porinhalación ha generado dudas en cuanto a la capacidad de lacompañía de tener éxito.

Sólo uno de seis analistas consultados por Reutersrecomendó comprar acciones de MannKind y, a partir del 15 deseptiembre, casi un 20 por ciento de los títulos de la compañíaen el mercado estaban siendo vendidos "cortas" por inversoresque apostaban a que el proyecto caería.

El martes, las acciones cayeron un máximo de 29 por ciento,llegando a cotizarse a 6,52 dólares después de que la compañíadijera que no esperaba firmar un acuerdo con un acaudaladosocio de márketing hasta que se apruebe Afresa.

Previamente, la compañía con sede en Valencia, California,había dicho que esperaba firmar un acuerdo para fines de esteaño.

"Tenemos suficiente dinero en el banco para que sigamos enactividad hasta bien entrado el primer trimestre del 2011, demodo que no hay pánico", dijo Mann en una entrevista.

"Queremos cerrar el acuerdo adecuado al precio correcto",agregó.

Mann, un multi millonario que vive en Las Vegas pero quetambién tiene una casa en Los Angeles, está constantementepromocionando su proyecto en reuniones de médicos yconferencias de inversores.

El empresario invirtió 925 millones de dólares de su propiodinero en la compañía, incluyendo una línea de crédito de 350millones de dólares, para ayudarla a permanecer a flote.

"Hace seis meses, el consenso era que esta compañía iba aquedar en bancarrota", dijo Larry Feinberg, quien dirige OracleInvestment Management Inc, un fondo de cobertura médica de1.000 millones de dólares que posee cerca de 2 millones deacciones de MannKind.

SOMBRA DE EXUBERA

El escepticismo entre los inversores se debe mayormente alespectacular fracaso del dispositivo para inhalar insulina dePfizer Inc, Exubera, que fue aprobado en el 2006 y se esperabaque generara ventas anuales por 2.000 millones de dólares.

Pero el inhalador era grande y abultado y los pacientes seveían alienados por la necesidad de evaluaciones periódicas desus funciones pulmonares. En los primeros nueve meses del 2007,Exubera a duras penas generó 12 millones de dólares en ventas,llevando a que Pfizer abandonara el producto.

Unos meses más tarde, Lilly y Novo Nordisk de Dinamarcaabandonaron sus programas de insulina inhalada, y poco despuésde eso, ensayos clínicos revelaron una posible, aunque noconfirmada, conexión entre Exubera y un cáncer de pulmón.

"La insulina es un factor, de modo que cada vez que inhalasgrandes cantidades debe generar una preocupación", dijo eldoctor Satish Garg, profesor de la Universidad de Colorado yeditor en jefe de la publicación Diabetes Technology &Therapeutics.

Garg se ha desempeñado como consultor de MannKind, Lilly yNovo Nordisk pero no posee acciones de las compañías.

"No creo que Afresa se apruebe sin el requerimiento de quelos pacientes se sometan a evaluaciones de sus funcionespulmonares", sostuvo Garg.

Mann dice que no hay razones para evaluaciones de lasfunciones pulmonares ya que los ensayos clínicos mostraron queel fármaco no repercutía sobre el tejido del órgano enabsoluto.

"Lo único negativo que hemos visto en términos clínicos esque algunas personas que no están acostumbradas a aspirar polvoexperimentan una ligera tos", indicó.

De todos modos, Exubera tiene una mala imagen.

"Será una batalla cuesta arriba para que ellos combatan eseescepticismo y separen su producto de Exubera en las mentes demédicos y pacientes", dijo Thomas Russo, un analista de RobertW. Baird.

Mann está de acuerdo con eso, y dice que la compañíaprobablemente recomiende que los fumadores, quienes tienenpulmones más porosos que los no fumadores, no usen Afresa.

"No queremos que un fumador con cáncer afirme que nosotroslo causamos", señaló Mann.

HISTORIA ANTIGUA

Mann ya ha luchado con este tipo de turbulencia, y losinversores que apostaron en su contra en el pasado a menudovivieron para arrepentirse.

Desde mediados de los 80', por ejemplo, preocupaciones porla seguridad hicieron que Lilly, Novo Nordisk y BaxterInternational Inc dejaran el mercado de bombas de insulina,dispositivos que suministran insulina a pacientes con diabetestipo 1 por medio de un tubo plástico subcutáneo.

Mann, quien había presentado su primera bomba de insulinaen 1983, siguió adelante.

Dos años más tarde, creó MiniMed Technologies Ltd paradesarrollar productos adicionales. Al mismo tiempo vendió sunegocio de marcapasos cardíacos, Pacesetter Systems, a Siemensde Alemania por 150 millones de dólares.

Pocos mantuvieron muchas esperanzas por MiniMed. En susprimeros días sus acciones se vendieron a menos de 2 dólarescada una. Pero la compañía fue un éxito enorme, y para cuandoMann vendió MiniMed a Medtronic Inc por unos 4.000 millones dedólares en el 2001, sus títulos habían alcanzado los 192dólares, excluyendo acciones divididas.

Algunos inversores creen que podría darse un escenariosimilar con MannKind.

"Al no es alguien a quien querrías tener en contra. El siguehaciendo su camino y desafiando la adversidad", dijo Feinbergde Oracle.

Tampoco es que Mann nunca haya fracasado.

Eclipse Aviation Corp, un pionero en el mercado paraaviones muy livianos que Mann ayudó a financiar, solicitóprotección contra la quiebra, y un parche para la piel con unabomba de insulina desarrollado por MiniMed nunca vio la luz deldía bajo Medtronic.

Sin embargo él nunca deja de inventar. Sus compañías ademásestán desarrollando productos para reestablecer la vista yayudar a personas paralíticas a recuperar el movimiento.

En cuanto a su puro potencial de ventas, no obstante,probablemente nada derrote a Afresa, un producto del tamaño deun teléfono celular que según Mann posiblemente sea sucedido enbreve por un dispositivo del tamaño de un silbato conocido porahora como el Dreamboat.

Está previsto que la Administración de Drogas y Alimentosde Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés) decida sobreAfresa a mediados de enero. Si lo aprueba, algunos analistasesperan que genere ventas multimillonarias.

"Pienso que potencialmente este es el producto mássignificativo en la historia de la farmacéutica. La gente enWall Street no entiende realmente de qué se trata", expresóMann.

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