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España estrena el año con una restrictiva ley antitabaco

Reuters

Por Blanca Rodríguez

Esta vez, los fumadores que cada 1 deenero se hacen el propósito de dejar el tabaco, lo tendrán másfácil en España.

Tras la "tregua" de Nochevieja, en la medianoche entran envigor varias e importantes modificaciones a la ley antitabaco,que supondrán el fin del humo en todos los bares, restaurantes,discotecas, aeropuertos e incluso, algunas zonas al aire libre.

A partir del 2 de enero, además de todos los espacioscerrados de uso público, también serán zonas libres de humo losaccesos a los hospitales y colegios, además de parques y zonas dejuego infantiles al aire libre, algo que ha hecho que algunosconsideren la ley española como una de las más restrictivas delmundo.

El Gobierno asegura que el endurecimiento de la norma cuentacon el respaldo de una "mayoría abrumadora de los ciudadanos",pero entre ellos no parecen estar los hosteleros, que hancriticado la reforma y estiman que se perderán unos 350.000empleos, con un impacto de más de 7.000 millones de euros.

"No conviene olvidar que más del 70 por ciento de lapoblación española es no fumadora. Por tanto, es lógico preverque este porcentaje de personas se sentirán más cómodas en losbares cuando no haya humo de tabaco en ellos", dijo la ministrade Sanidad, Leire Pajín, durante la sesión del Congreso de losDiputados del pasado 21 de diciembre en la que se aprobó la ley.

Pajín recordó que cada año mueren en España alrededor de50.000 personas por enfermedades derivadas del consumo deltabaco, una cifra mayor que el conjunto de fallecidos poraccidentes de tráfico, por ejemplo, o por consumo de drogasilegales.

Además, de todos los fallecimientos, al menos 1.200 muertoscorresponden a fumadores pasivos.

Según un estudio británico conocido este año, la prohibiciónde fumar en lugares públicos en Inglaterra llevó a una rápida ysignificativa caída del número de ataques al corazón, ahorrandoal sistema de salud 8,4 millones de libras (unos 9,8 millones deeuros) en el primer año.

La nueva normativa modifica la ley de 2005 que prohibía fumaren centros de trabajo, pero que dejó abierta la posibilidad deque los locales de ocio más pequeños se declararan o no libres dehumo, y preveía la creación de zonas de no fumadores en los másgrandes.

Ahora, los que invirtieron grandes sumas en acondicionar suslocales consideran que han tirado el dinero, aunque la ley prevécompensar, mediante beneficios fiscales, a los titulares de losestablecimientos que habilitaron zonas para fumadores.

Las terrazas de los locales serán el único punto de ocio enel que se podrá fumar.

Aunque no están claros los efectos sobre la poblaciónfumadora que tendrá la nueva normativa, algunas farmacias hannotado un aumento de los clientes que preguntan por sistemas paradejar el tabaco.

"Es el momento para dejarlo. Un poco exagerado me parece lo(de no poder fumar en algunas zonas) de la calle, pero bueno.Pienso que cada uno es libre pero yo desde luego intentarédejarlo", dijo Laura Navarro, de unos 40 años, mientras fumaba uncigarrillo y desayunaba en una cafetería.

En 2005 los ingresos derivados de las cajetillas se situabanen 10.244 millones de euros, esa cifra se elevó a 11.720 millonesde euros en 2009, y al 30 de noviembre de 2010 ya iba por los11.005 millones.

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