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España sigue rezagada en sus inversiones en innovación

El gasto depende demasiado de los planes públicos y la relación universidad-empresa no funciona

JORGE VALERO

La innovación sigue siendo la asignatura pendiente de la economía española. Pese a los esfuerzos de la Administración Pública y a los continuos llamamientos para un cambio de modelo económico que se oriente hacia sectores con mayor valor añadido, España continúa estando bastante por debajo de la media europea en inversiones en Investigación y Desarrollo (I+D). El gasto en 2007 fue del 1,3% del PIB, frente al 1,8% del promedio de la Unión Europea (UE). La evolución de los últimos años tampoco invita al optimismo. Según el Cuadro de Indicadores de Competitividad de 2008, España ha mejorado un 11,2% su índice general en los últimos cuatro años, sólo ligerísimamente por encima del aumento de la UE, que tampoco es una potencia mundial en la materia.

A su nivel, el caso español representa a la perfección los males del cuadro clínico de la investigación y el desarrollo en la UE. Excesivamente dependiente del impulso público, que incluye los fondos europeos; escasa inversión empresarial y una interconexión deficiente en la transferencia de conocimiento entre los centros de investigación y las empresas, dejan a nuestro país en una posición media-baja de la clasificación europea.

Las necesidades, por tanto, siguen ahí. "Los países que quieran contar con grupos importantes, capaces de competir en el ámbito internacional, deben trabajar y ayudar a las empresas a mantenerse a la cabeza de la vanguardia tecnológica", defiende Agustín Delgado, director de Innovación de Iberdrola. La eléctrica española destinó a I+D+i un total de 73 millones de euros en 2008. Delgado considera que la innovación en tiempos de crisis es una "necesidad". Por eso, Iberdrola mantendrá sus esfuerzos durante este adverso 2009 ya que estos proyectos son "líneas estratégicas del grupo".

"La vinculación entre I+D y la ayuda pública es, en gran parte de los casos, directa, ya que muchas empresas únicamente se plantean investigar si cuentan con una fuerte subvención", añade Javier Pérez, del Instituto de Tecnologías Químicas Emergentes de La Rioja. "Esto frena a las empresas porque la mayoría de las ayudas se reciben tiempo después de haber ejecutado el gasto, mientras que es al principio cuando se necesita la inversión". Pérez sabe bien de lo que habla, ya que ser pionero en su campo ha permitido a este centro absorber casi la mitad de las ayudas de Bruselas destinadas a La Rioja. Uno de los proyectos, respaldados recientemente desde la Unión, permitirá diagnosticar enfermedades del aparato digestivo y respiratorio a través del aliento.

La ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, dejó recientemente la pelota en el tejado empresarial ya que "la inversión pública española está en la media". El ministerio invertirá 490 millones en I+D+i extra para facilitar la incorporación de la empresa a la innovación. Para la patronal CEOE, más que un incremento de las partidas,lo que hace falta es mantener las deducciones fiscales que se aplican a las empresas.

Elena Bou. Profesora de Innovación de Esade

1. ¿Cuál es la situación de la I+D en España?
Estamos lejos de donde se pretende que lleguemos, pero en los últimos cuatro años se ha hecho un esfuerzo bastante grande para crear las condiciones necesarias.

2. La crisis, ¿el punto y final o la mejor oportunidad?
La innovación en tiempos de crisis será no sólo la mejor oportunidad, sino la única vía que muchas empresas tendrán para poder seguir adelante.

3. ¿Qué estrategias deberían aplicar estas empresas para explotar al máximo la innovación?
No existe un modelo único de innovación. Depende del negocio que desarrolla una firma. La innovación no sólo se refiere al lanzamiento de nuevos productos, sino también a la modificación de los procesos de trabajo y cambios en los modelos de negocio.

4. ¿Por ejemplo?
Un caso clásico es el Circo del Sol, que reinventó el modelo de negocio de los circos, o Nokia, que cambió totalmentesu producto.

5. ¿Una recomendación en medio de la tempestad?
Un tipo exitoso de modelo es la llamada innovación colaborativa. Frente a la perspectiva tradicional, que mantiene la innovación puertas adentro, la solución podría estar en crear redes de innovación.