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Estado de excepción en Mindanao tras el hallazgo de otra fosa

La Policía de Filipinas eleva a 46 las víctimas de la masacre electoral de políticos y periodistas

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La presidenta de Filipinas, Gloria Macapagal Arroyo, decretó ayer el estado de excepción indefinido en dos provincias de la isla de Mindanao para frenar la violencia preelectoral desatada entre dos clanes rivales. El anuncio tuvo lugar poco después de que la Policía filipina confirmase que habían encontrado en una fosa común los cadáveres de 22 personas, elevando a 46 la cifra final de víctimas en una de las peores masacres ocurridas recientemente en esta conflictiva isla.

La mayoría de las personas asesinadas eran mujeres y periodistas simpatizantes del líder político Ismael Toto Mangudadatu que se dirigían a registrar su candidatura a gobernador provincial en las elecciones generales de mayo de 2010. Entre las víctimas están la esposa y las dos hijas de Mangudadatu, que no viajaba con el grupo cuando fueron secuestrados.

'Es una necesidad urgente prevenir y sofocar cualquier otro acto de violencia semejante', declaró el portavoz de la Presidencia, Cerge Remonde, para justificar la medida decretada. En total, 1,54 millones de personas están afectadas por la imposición del estado de excepción, que da libertad a las fuerzas del orden para imponer toques de queda, registrar domicilios e imponer controles en carreteras y otras vías de transporte.

La proliferación de secuestros y asesinatos contratados de rivales políticos durante los meses previos a las elecciones suele ser habitual en esta región y en otras del archipiélago, aunque la brutalidad de la masacre ha dejado perpleja a la población filipina. 'Es una de las peores matanzas de la historia reciente', dijo el lunes Jesus Dureza, asesor de la presidenta Gloria Arroyo en la región de Mindanao.

Los familiares de las víctimas acusan de estar detrás de la matanza al clan de Datu Andal Ampatuan, rival político de Mangudadatu. El Ejército sigue investigando, aunque descarta la implicación de alguna de las guerrillas islamistas que luchan por la independencia de Mindanao, una de las pocas regiones filipinas de mayoría musulmana.

Julkipli Wadi, profesor de estudios islámicos en la Universidad de Filipinas, reconoció ayer que es poco probable que el Gobierno trate de rebajar el poder de dinastías políticas como los Ampatuan, ya que aseguran miles de votos en las elecciones.

Según el rotativo filipino Newsbreak, Andal Ampatuan ostenta un gran poder local gracias a su relación privilegiada con los militares. Una relación iniciada durante el régimen de Ferdinand e Imelda Marcos, en los años setenta, cuando Ampatuan, entonces vicealcalde en una población de Maguindanao, recibió el apoyo de los militares para ganar las elecciones al Frente Moro de Liberación Nacional (MILF, en sus siglas en inglés), considerado un grupo terrorista por Washington.

Desde entonces, según el diario citado, los Ampatuan mantienen el apoyo de los militares, que les aprovisionaron con armas para ganar la batalla contra el MILF, y consiguieron miles de votos para la presidenta Arroyo en las elecciones de 2004.

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