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Una exconsejera de la CAM dice que no vio irregularidades porque "no soy superwoman"

Ana Perán afirma que "cualquier profesional sin ser muy espabilado podría entender que no estaba pasando nada en CAM"

EFE

La exconsejera de la CAM Rosa Ana Perán ha afirmado este miércoles en las Cortes Valencianas que aunque es una auditora con "experiencia" no es "una superwoman" y, por ello, fue incapaz de detectar en los balances de la caja alicantina irregularidades que, a su juicio, no habría podido ver ningún "profesional".

En su comparecencia ante la comisión parlamentaria de investigación sobre la intervención de CAM por el Banco de España, Perán ha asegurado que el consejo de administración, en su reunión del 14 de diciembre de 2010, nunca fue informado del requerimiento del Banco de España alertando de la situación financiera de la caja.

Perán era presidenta de la Asociación de Industriales del Calzado de Elche cuando tomó posesión de su cargo como vocal del consejo de administración de CAM en sustitución del fallecido Juan Francisco Cerdán, presidente de la Cámara de Comercio de Orihuela.

Acompañada por su abogado, ha informado a los diputados que forman parte de la comisión de que cobró 21.718 euros en los dieciséis meses que estuvo en el cargo, que aceptó en un acto de "responsabilidad" y cuyas funciones desempeñó siempre "conforme a derecho".

En contra de lo afirmado por otros exconsejeros que también han comparecido en la comisión, Perán ha explicado que aceptó asumir esta responsabilidad porque consideraba que contaba con "suficiente experiencia".

Creía igualmente que sería una oportunidad para que "se oyese la voz de los emprendedores", y valoró en su decisión la importancia de la obra social que desarrollaba la caja alicantina.

"Cualquier profesional sin ser muy espabilado podría entender que no estaba pasando nada en CAM"

Con todo, la auditora ha advertido de que aunque "podía velar por que se cumpliera la ley, no estaba en el día a día, ni revisando los asientos contables ni haciendo los informes de auditoría".

Por ello le resultó "muy difícil" ver alguna irregularidad, ha dicho, antes de defender: "Puedo ser profesional, pero no soy 'superwoman' y no me di cuenta de la situación del balance".

No obstante, ha recalcado que "todas las auditorías estaban limpias", que los informes también lo estaban y que "cualquier profesional sin ser muy espabilado podría entender que no estaba pasando nada en CAM".

Ha asegurado además que el requerimiento del Banco de España que alertaba de la situación de la entidad en 2010 "no se leyó" en el consejo, y que el primero que conocieron los consejeros fue el del 7 de abril.

El diputado socialista Ángel Luna ha mostrado, durante su intervención, el escrito de alegaciones de Perán contra el expediente disciplinario que le abrió el Banco de España, y en el que aseguraba que "la adopción de decisiones se encontraba en manos de un limitado número de personas de la entidad".

En el documento, Perán explicaba cómo "una cúpula" celebraba reuniones previas a los consejos de administración, y que en este órgano no se debatían los pactos y acuerdos adoptados de antemano, aunque la compareciente ha rechazado pronunciarse en la comisión sobre estas afirmaciones por razones "jurídicas".

Preguntada por Mireia Mollà (Compromís) acerca de si cree que pudieron falsificarse actas del consejo tras la intervención por el supervisor para reflejar en ellas que se había informado sobre el requerimiento, la exconsejera ha insistido en que "no se leyó" esta solicitud.

Tras Perán ha comparecido el también exconsejero Ginés Pérez, quien ha achacado la intervención de CAM a "una concatenación de situaciones y de cosas que hacen que ésta, que es la cuarta caja de España, haya acabado así".

"Veinte no nos cargamos la caja", ha manifestado con la intención de exculpar a los consejeros, de quienes asegura que "han sufrido como perros por la inestabilidad propia de la información que recibían", desde los medios y la entidad.

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