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Exhuman el cuerpo del millonario que financió a Franco para realizarle una prueba de paternidad

Una valenciana de 67 años asegura que es hija de Joan March, el histórico hombre de negocios que pasó de contrabandista a vendedor de armas y sostén económico de la dictadura

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Más de medio siglo después de su entierro el cuerpo del que fuera el principal empresario financiador del levantamiento de Franco contra la República en 1936, Joan March, ha sido exhumado este jueves en el cementerio de Palma de Mallorca. El objetivo es realizarle una prueba de paternidad para comprobar si es cierto el alegato de un mujer valenciana de 67 años que asegura ser su hija, fruto de una relación extramatrimonial.

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La demandante es Ana Gallart, una jubilada de 67 años que vive en Valencia y que actualmente cuenta con escasos medios de vida. Nació en Palma en 1947 y fue entregada en adopción a un orfanato de la isla, ha conseguido la orden de una juez de Madrid para que hoy exhumen el cadáver del financiero mallorquín, enterrado en un panteón familiar del cementerio de Palma de Mallorca. Fue en 2011 cuando recurrió a la Justicia para que la declarase hija del famoso multimillonario. Si se demuestra que March era su padre, podría reclamar parte de la herencia millonaria del financiero, que, como recoge El Periódico de Cataluña, sólo en participaciones cotizadas en bolsa se calcula en 1.400 millones de euros sin contar su extenso patrimonio.

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Según fuentes del caso, tras la interposición de la demanda por parte del bufete de abogados Osuna-Yuste de Écija, la juez del juzgado número 8 de Madrid se dirigió al juzgado de Mallorca para que tramite la exhumación. Así, una vez coordinados los trabajos entre el Juzgado, el Instituto de Medicina Legal y el Cementerio de Palma, se ha desenterrado a Joan March, fallecido en 1962, con el fin de extraerle el ADN, de cara a efectuarle la prueba. 

Se han cumplido los horarios previstos, y a las 7.45 horas han comenzado las tareas de exhumación en el Cementerio de Palma de Mallorca con el fin de realizarle una prueba de paternidad. Los resultados de las pruebas de ADN tardarán como mínimo dos meses, aunque el proceso podría prolongarse hasta un año, según ha informado a Europa Press el abogado de la demandante, Fernando Osuna.

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Los dos hijos de Juan March ya han fallecido. Así pues, si Ana Gallart -con tres hijos, tres nietos y una pensión no contributiva que le permite "vivir para sobrevivir"- consigue demostrar que es la única hija con vida del empresario tendría derecho a reclamar parte de la fortuna que dejó el fundador de la Banca March, según informa el diario Levante. "No tengo el afán del dinero, pero no te digo yo que, si se ponen tontos, tire para adelante. No te digo que no", ha advertido a dicho diario.

 Si se demuestra que es su hija podría reclamar parte de la millonaria herencia

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Joan March, conocido como El último pirata del Mediterráneo, fue un importante empresario español que osciló entre el contrabando, la industria y las finanzas. Empezó con la trata de cerdos, pasando por el contrabando ilegal entre África y Valencia y la industria tabaquera en Argelia y Marruecos, para continuar con la electricidad y los tranvías. Entre tanto, vendió armas a Austria durante la Primera Guerra Mundial y en 1926 fundó la Banca March, tras haber sido elegido diputado tres años antes en las Cortes por Mallorca por Izquierda Liberal.

Entre sus episodios más oscuros, consta el haber vendido miles de fusiles Mauser y millones de cartuchos al cabecilla Abd el-Krim, que en el norte de Marruecos acosaba al ejército español. Establecida la Segunda República en 1931, fue detenido, siendo acusado de colaboración con la dictadura y contrabando. Finalmente, fue encarcelado en junio de 1932 en la cárcel Modelo de Madrid acusado de llevar a cabo actividades económicas irregulares. Años más tarde, March fue uno de los principales financieros de la sublevación de 1936. De hecho, fue quien pagó el alquiler del Dragon Rapide, el avión, que trasladó al general Franco desde Canarias a Marruecos a fin de tomar el mando del Ejército de África.

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Con todo, el abogado ha precisado que la aspiración de la demandante responde a un "derecho legítimo" para que la Justicia declare si es o no hija del empresario mallorquín, sustentándose en la recopilación de una serie de pruebas y testigos que le han llevado a tomar la decisión. Asimismo, el abogado ha apuntado que "entiende a que la parte contraria, -los nietos de Joan March-, se opongan a este procedimiento", ya que, tal y como ha apuntado, "no es agradable realizar una exhumación" por lo que los familiares "no quieren que se toque nada". Sin embargo, ha aclarado que "no ha habido contacto directo" con la familia de Joan March, "pero han contestado a la demanda, y se oponen". 

En un caso similar, el abogado ecijano Fernando Osuna consiguió en 2009 la exhumación de los restos de un terrateniente para demostrar que un vecino de Écija (Sevilla) de 70 años era su hijo extramatrimonial no reconocido y que, gracias a la prueba del ADN, pudo reclamar parte de la herencia legal de su padre.

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