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El "exilio" de los vecinos desalojados tras la explosión de Barcelona durará semanas

Una inquilina a la que iban a desahuciar provocó el desastre con combustible

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Los noventa vecinos desalojados tras la explosión de ayer en Barcelona han sabido hoy que no podrán volver a sus casas 'en semanas' debido al siniestro, que fue provocado con combustible por la inquilina a la que iban a desahuciar, que con toda probabilidad se encuentra entre los tres fallecidos.

Tras pasar la primera noche fuera de sus casas, los vecinos se han reunido hoy con el alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, que ha vaticinado que no podrán regresar a sus domicilios 'en semanas', ya que antes se tiene que asegurar y reformar el edificio y restablecer los servicios de agua, gas y luz.

Acompañados por los bomberos, con los cascos puestos y con maletas y bolsas de plástico, los vecinos han podido acceder hoy durante unos minutos -tanto por la mañana como por la tarde-, a sus casas, para retirar pertenencias, como ropa, dinero y documentación, para poder afrontar su 'exilio temporal' en hoteles o casas de familiares.

Panorama desolador 

El panorama frente al número 139 de la calle Andrade era todavía hoy desolador, ya que aún se puede ver cómo los pisos primero tercera y primero cuarta han desaparecido y únicamente quedan las columnas de carga.

Además, los comercios de la planta baja permanecen cerrados, aún quedan dibujados en la pared restos ennegrecidos de hollín que atestiguan el rastro del fuego, mientras los peritos y los especialistas no paran de buscar pruebas para determinar el origen exacto de la explosión y fijar las bases para la reparación.

Los vecinos han logrado hoy que Hereu les garantizara que durante las fiestas de Semana Santa habrá permanentemente dotaciones de la Guardia Urbana y de los Mossos d'Esquadra protegiendo el edificio, ya que la mayoría de puertas quedaron reventadas y los vecinos temen que alguien les puedan robar lo que no fue destruido.

Compañías de seguros 

Además, también hoy han empezado a negociar con las distintas compañías de seguros con las que tenían pólizas contratadas, para fijar indemnizaciones y pedir que les sufraguen a partir del jueves su estancia provisional en hoteles a aquellos que no puedan ir a casa de sus familiares.

Mientras los vecinos se tratan de adaptar a la que será su nueva rutina de vida durante las próximas semanas, los especialistas han avanzado hoy en su investigación por tratar de esclarecer las causas de la explosión mortal.

Según han informado fuentes cercanas al caso, los análisis científicos llevados a cabo por los especialistas han detectado la presencia de restos de combustible, que podría ser gasolina, esparcidos por el piso primero tercera, donde ayer se produjo la explosión.

La propia inquilina

Este hallazgo avala, según las mismas fuentes, la tesis de que fue la propia inquilina, Anna M.P., quien provocó la explosión ante la inminencia de su desahucio, previsto para ayer por la mañana.

Al parecer, se produjo una mezcla entre el combustible y una acumulación de gas -posiblemente butano-, que derivó en la trágica explosión.

Por otra parte, fuentes cercanas a la investigación han indicado que dan por 'muy probable' que la propia Anna M.P. sea una de las tres víctimas mortales, aunque la certeza absoluta de este extremo no se tendrá hasta que en los próximos días se tenga el resultado de las pruebas del ADN practicadas a los cadáveres, que quedaron muy carbonizados.

Al parecer, según las mismas fuentes, los otros dos fallecidos serían dos hermanos que vivían en el piso contiguo, el primero cuarta. Se trata de una mujer de poco más de 30 años y su hermano pequeño, de más de 20. El tercer hermano (el mayor), sobrevivió porque cuando se produjo la explosión ya se había ido al trabajo, mientras que su madre permanece herida grave con quemaduras de segundo grado en las manos.