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Ferrer acaba con el efecto Raonic para alcanzar los cuartos de final de Australia

EFE

David Ferrer puso fin al "efecto Milan Raonic", una de las sensaciones del Abierto de Australia, representante del empuje de las generaciones incipientes que han florecido en el primer Grand Slam del curso, estancado por el español en la cuarta ronda (4-6, 6-2, 6-3 y 6-4).

Es el canadiense de veinte años, el más joven de los supervivientes que accedieron a la eliminatoria de octavos, una de las revelaciones de la competición.

Debutante en el torneo, había dejado por el camino a rivales reputados como el alemán Bjorn Phau (7-6, 6-3 y 7-6), el francés Michael Llodra (7-6, 6-3 y 7-6) y, sobre todo, al ruso Mijail Youzhny (6-4, 7-5, 4-6 y 6-4), décimo favorito.

El primer tenista procedente de la fase previa que accedió a los octavos de Australia tras el chipriota Marcos Baghdatis en el 2005, fijado por la ATP en el puesto 152 del ránking, se topó con la solidez del español.

Es David Ferrer, que cerró el choque en poco más de dos horas y media, un jugador que no hace concesiones. Óptimo físicamente, como es el caso, es difícil de superar. No da tregua y obliga a su adversario a un gasto extremo.

No era el caso del canadiense, acomodado en las virtudes de un juego más acelerado. Dificultado en sus movimientos a causa de su altura (196 centímetros), sostiene sus triunfos en un saque brutal.

El servicio más veloz del torneo (230 km/hora) que le ha llevado a acabar su participación con 94 saques directos. No bastó ante Ferrer, uno de los mejores restadores del circuito.

No pudo mantener la precisión Raonic, sin argumentos ante la respuesta del español. Ni siquiera se sosegó tras conquistar el primer set, después de provocar una rotura sobre el de su rival.

Puede que por su juventud y su falta de experiencia Raonic se ocupó de todo durante el partido. Echó fuera innumerables pelotas (68 errores no forzados por diez del español), que dejaron en nada los puntos ganadores que se apuntó (57).

Ferrer no se fue del partido. Alcanzó los cuartos de final, que iguala su mejor actuación en Melbourne, también en el 2008. Y espera dar un paso más, hacia la semifinal. Jugará por ella ante el vencedor del partido entre su compatriota Rafael Nadal y el croata Marin Cilic.

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