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Fidel Castro cree insuficiente el gesto de Obama hacia Cuba

El ex presidente y el exilio cubano en Miami piden ahora el fin del embargo

L. BUSTAMANTE / G. CASTILLO

Frente a la difusión de las primeras palabras de Fidel Castro sobre la decisión de Barack Obama en la que asegura, con cierto desprecio, que Cuba "no aceptará limosnas", la reacción en la isla ha sido muy positiva. Muy similar a la registrada en Miami. En ambos lados del Mar Caribe esperan ahora otros pasos que puedan desembocar en la abolición del embargo.

Oficialmente, el Gobierno de La Habana ha decidido guardar silencio. Un mutismo que no ha servido para que fuentes cercanas a la Administración cubana indicaran ayer a este diario que el de Obama ha sido valorado como "un gesto audaz, incluso valiente, pero insuficiente. No es la respuesta que mayoritariamente se esperaba; que EEUU ponga fin al bloqueo".

Pero la difusión de la decisión de Obama ha tenido escasa repercusión mediática en la isla. En la otra orilla del mar, los canales de televisión internacionales transmiten entrevistas en las calles de Miami y La Habana. Un anciano está convencido de que la comunicación constante entre cubanos será muy buena "porque de un lado y de otro se dicen muchas mentiras".

Varios analistas coinciden en señalar que ahora lo importante son los cambios que se vislumbran y que beneficiarán a la población. A pesar de que algunas voces aseguran que "estas medidas deben ser sólo el principio del fin del embargo", personajes tan destacados del anticastrismo radical como el congresista republicano Lincoln Díaz Balart no escatimaron críticas al presidente estadounidense. "Es un grave error de Obama ya que envalentona a Castro", indicó. Sin embargo, otros políticos como el senador republicano Mel Martínez comenzaron a variar sus posiciones históricas. Martínez, un activista del exilio cubano en EEUU, afirmó sin ambages que "la decisión de abrir el mercado tecnológico es muy importante y tiene grandes beneficios".

Desde la Fundación Cubano-Americana, su presidente Jorge Mas Santos, hijo del más furibundo anticastrista del exilio, Jorge Mas Canosa, dejó un mensaje misterioso sobre el futuro que aguarda a las relaciones entre EEUU y Cuba: "Durante demasiado tiempo la política estadounidense hacia La Habana se ha concentrado más en la retórica que en medidas sustanciales que ayuden a precipitar el cambio democrático".

Otro influyente personaje del exilio cubano, el director de Radio Miami y líder del colectivo Alianza Martiana en Miami, Max Lesnik aplaudió el gesto de distensión de Obama pero destacó el largo camino que aún falta por recorrer "para restablecer la normalidad en las relaciones de ambos países. Esa es la tarea que ahora tenemos por delante la gente de buena voluntad, tanto en Washington como en La Habana".

La importancia económica

Desde Cuba Study Group, su copresidente, Carlos Saladrigas, indicó que se ha dado "un primer paso importante, por ello exigimos a los líderes cubanos una respuesta de la misma magnitud". Para Saladrigas, este gesto inmediato de La Habana no pasa por liberar presos políticos. El empresario dice que una señal de deshielo procedente de la isla "sería eliminar el 20% de recargo que impone a la conversión del dólar estadounidense".

El silencio oficial cubano en una cuestión clave para su sensiblidad es interpretado con mesura. Algunos analistas creen que la flexibilización del embargo ha sido tomada como una estrategia "para neutralizar la ofensiva que sus socios del ALBA Venezuela, Nicaragua, Bolivia, Dominica y Honduras tenían preparada para la Cumbre de las Américas que arranca el viernes en Trinidad y Tobago. "La cubanización de este encuentro ya no será posible", dice un experto. Pero Lula negocia las condiciones de una declaración unánime contra el embargo. Aún se esperan sorpresas.

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