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Finaliza el histórico referéndum de Sudán, marcado por la alta participación

EFE

El referéndum de autodeterminación del sur de Sudán finalizó hoy después de siete jornadas marcadas por la alta participación y por el entusiasmo de los sureños de abrir una nueva etapa con la separación de su región.

Los colegios electorales cerraron sus puertas a las 18.00 hora local (15.00 GMT), momento en el que comenzó el escrutinio de votos que se prolongará hasta el próximo lunes, según informó hoy el Comité para el Referéndum de autodeterminación del sur de Sudán en Jartum.

Aunque desde antes del inicio de la consulta, el pasado 9 de enero, ya se preveía que la opción favorita de los sudaneses del sur era la independencia, el resultado definitivo no se dará a conocer hasta el próximo 14 de febrero.

Sin embargo, a partir del lunes se empezarán a publicar los resultados de los centros electorales tanto de las provincias sureñas como de los ubicados en el norte de Sudán.

En este referéndum histórico estaban llamados a las urnas 3,9 millones de sudaneses originarios del sur para decidir si seguían unidos al resto del país o se independizaban.

Los votantes acudieron masivamente a las urnas, conscientes de que esta oportunidad de elección definía su futuro tras dos décadas de guerra y una complicada transición.

Los primeros datos del Comité, dados a conocer hoy, estiman que la participación ha oscilado en las provincias meridionales entre el 73 y el 88 por ciento, una cifra muy superior al mínimo establecido para que el resultado del plebiscito fuera válido.

La legislación electoral fijó que si no se alcanzaba una participación en las urnas del 60 por ciento, la decisión que saliera en el referéndum quedaría anulada.

Los sureños no esperaron al último día para votar, si no que concurrieron a los colegios mayoritariamente la primera jornada, y el flujo de votantes fue disminuyendo según pasaban los días.

Siete jornadas que se han desarrollado con tranquilidad y durante las que no se han registrado incidentes graves.

En este sentido, el ex presidente estadounidense Jimmy Carter, que dirige un centro que se ocupa de supervisar las elecciones en países subdesarrollados, se declaró el segundo día "muy orgulloso" de la marcha de la votación.

"El compromiso de la gente del sur de Sudán es firme hacia la democracia y para decidir su futuro. No ha habido intimidación ni señales de irregularidades", agregó.

La votación es fruto de los acuerdos de paz firmados entre el norte y el sur de Sudán en 2005, después de dos décadas de una guerra que causó dos millones de muertos.

El conflicto del sur de Sudán estalló en 1983 cuando el régimen de Jartum impuso la ley islámica en todo el país, y los insurgentes del sur, de mayoría cristiana y animista, se levantaron en armas.

El largo camino que ha seguido el sur de Sudán hasta esta consulta ha estado sembrado de obstáculos, incluyendo los propiciados desde el norte por el régimen de Omar al Bachir y sus partidarios, poco inclinados a los deseos de secesión del sur.

Pero en las semanas previas al inicio de la consulta, Al Bachir pasó de decir que no veía otra opción que la unidad a reconocer que en el referéndum probablemente se impondría la secesión.

Si no fallan las previsiones, de esta votación surgirá una nueva nación, la primera de este siglo y será hora de pensar en cómo forjar una nueva relación entre pares.

Tal como quedó evidente durante el referéndum, los sudaneses del sur desecharon la papeleta que con dos manos entrelazadas representaba la unidad, y escogieron mayoritariamente aquella que mostraba la palma de una mano en señal de parada.

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