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La fiscalía de Hamburgo abre una investigación contra Helmut Schmidt por fumar en un lugar público

EFE

La fiscalía de Hamburgo ha abierto una investigación contra el ex canciller germano Helmut Schmidt y su esposa Loki por fumar en un lugar público, algo que esta prohibido por ley en Alemania desde el pasado día 1 de enero.

Ambos han sido denunciados por la Iniciativa de No Fumadores de Wiesbaden, que acusa además al anciano matrimonio de 89 y 88 años de lesiones corporales por amenazar la salud de las personas que les rodeaban.

Fumadores empedernidos, los Schmidt no dudaron en encender un cigarrillo tras otro durante un acto público el día de Año Nuevo en el treatro "Komödie Winterhuder Fährhaus" de Hamburgo.

Conocedor del irremediable tabaquismo de la pareja de ancianos, el director del teatro, Michael Lang, ordenó a uno de sus empleados colocar un cenicero en una mesa junto al ex canciller y su esposa, que fueron los únicos privilegiados a los que se les permitió fumar a gusto.

La publicación por un diario de la imagen del veterano líder socialdemócrata y su esposa dio origen a la denuncia de la asociación contra el tabaco.

El fiscal superior de Hamburgo, Rüdiger Bagger, ha confirmado que la denuncia ha sido admitida a trámite, sobre todo por lo que respecta a la acusación de lesiones corporales.

En ese sentido, recuerda en declaraciones al rotativo "Bild" de hoy que las lesiones corporales están tipificadas en el Código Penal, que establece penas de cárcel de hasta 5 años o multa para quien maltrate físicamente o amenaza la salud de otras personas.

El incurable vicio del ex canciller germano y su esposa es, sin embargo, respetado por sus propios correligionarios, que en el último congreso federal del SPD hicieron una excepción y le permitieron fumar en la sala de plenos, mientras otros compañeros salían a la calle para calmar su adicción.

En unas recientes declaraciones en la prensa, Loki Schmidt comentó que hasta los médicos les habían "desaconsejado dejar de fumar", ya que "la abstinencia podría resultar demasiado estresante" e incluso peligrosa para unas personas de edad tan avanzada.

El ex canciller germano sufre desde hace años del corazón, ha llegado a llevar un marcapasos y con 83 años sufrió un grave infarto que estuvo a punto de costarle la vida y que fue subsanado con la colocación de un bypass.

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