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'Food, Inc', las corporaciones controlan lo que comes

Este documental se estrena mañana en EEUU y denuncia los peligros por los cambios que sufre la industria alimentaria local

REUTERS

Esto no es Supersizeme pero va en la misma línea: advertir sobre el peligro de una dieta desequilibrada y excesiva en grasas polisaturadas. Desde pollos con pechugas agrandadas de forma artificial, hasta cepas nuevas de la bacteria mortal E. coli. El suministro de comida está totalmente controlado por un puñado de corporaciones y esta película lo denuncia en sus escenas.

Un adelanteo del documental Food, Inc. ya está disponible en Youtube, aunque se estrena el viernes en Estados Unidos. La cinta muestra los peligros y cambios en la industria alimentaria local, denunciando sus dañinos efectos sobre la salud pública, el medio ambiente y los derechos de los animales y los trabajadores.

Grandes corporaciones como el gigante agroindustrial Monsanto, compañías agropecuarias como Tyson Food y Smithfield Foods y la productora avícola Perdue Farms se negaron a ser entrevistadas para el documental.

Pero la industria no ha guardado en silencio. Asociaciones de comercio de toda la industria cárnica estadounidense, valorada en 142.000 millones de dólares anuales (unos 102.200 millones de euros), se han unido para contrarrestar las alegaciones de la película y bajo la dirección del Instituto Estadounidense de la Carne, han creado numerosas páginas web como SafeFoodInc.com.

Food, Inc. gira en torno a la afirmación de que la comida no viene de granjas amigables sino de fábricas industriales que ponen los beneficios por delante de la salud humana.

"La película descubre la forma en la que se produce la comida", afirmó Michael Pollan, autor de populares libros como In Defense of Food: An Eater's Manifesto y que aparece en el documental .

El documental muestra imágenes del interior de plantas productoras vacunas, porcinas y avícolas, algunas grabadas en secreto por empleados inmigrantes que trabajan en condiciones de hacinamiento, tanto para las personas como para los animales.

La granjera de Maryland Carole Morison permitió que las cámaras mostraran a los pollos perdiendo el conocimiento y muriendo antes de que se los pusiera en el mercado debido, según explicó, al rápido aumento de peso causado en parte por los antibióticos en el pienso. Morison ha dicho haber perdido su contrato con Perdue.

Según la película, las corporaciones alimentarias estadounidenses utilizan ahora con frecuencia técnicas industriales que se han relacionado con problemas crecientes como la obesidad, la diabetes, la salmonela, cepas tóxicas de la bacteria E. coli común y contaminación del medio ambiente.

Barbara Kowalcyk, cuyo hijo de 2 años, Kevin, falleció producto de una infección de E. coli, aparece en la cinta intentando persuadir al Congreso de que apruebe "la ley de Kevin", que podría dar al Departamento de Agricultura el poder para cerrar las plantas que producen carnes contaminadas.La ley no ha sido aprobada.

Los consumidores pueden provocar cambios, afirma el documental y señalando a la granjas de Gary Hirshberg en Stonyfield, que ahora ofrecen su línea de productos orgánicos en la gigantesca cadena minorista Wal-Mart. "Votas lo que comes con lo que compras en el supermercado", aseguró Pollan.

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