Perspectiva feminista y de género en 'Público'
Algunas consideraciones previas
La infrarrepresentación de las mujeres es consecuencia de siglos de desigualdad. Parte de la responsabilidad del trabajo periodístico es devolverles el espacio que les corresponde y no perpetuar esa desigualdad.
Por otro lado, las mujeres no son un colectivo y no son un grupo homogéneo. Hay que tomarlas en cuenta atendiendo a su heterogeneidad y cruzando el género con otras variables como la clase y la raza. En suma, es preciso "situar" las historias y los discursos de y sobre las mujeres atendiendo a su diversidad.
Por ello, la que era nuestra sección de "Mujer" ha pasado a llamarse "Feminismos".
Recomendaciones generales
Dar espacio a las mujeres en las informaciones y las opiniones no es una cuestión de cuotas, es una cuestión de incorporar el enfoque de género. Incorporar la perspectiva de género exige superar violencias simbólicas e injusticias epistémicas que han invisibilizado o invalidado tradicionalmente a las mujeres y a las disidencias. Es decir, no reproduzcamos la sistemática invisibilización y desautorización de las subjetividades y los conocimientos de las mujeres y las disidencias en las que el patriarcado se funda. Démosles voz; dejemos que se expresen en sus propios términos.
Apostamos por potenciar los temas con perspectiva de género en el terreno, por ejemplo, de la vivienda, la sanidad, la educación y la cultura. Tenemos presente que incorporar la perspectiva feminista y de género no implica hablar de "cosas de mujeres", sino dejar que las mujeres y las disidencias nos cuenten sus experiencias. Consideramos importante poner la atención en hasta qué punto el género condiciona la vida de la gente en términos de acceso a la sanidad, la vivienda, la educación o la cultura, pero también en términos de disfrute o de restricción de derechos civiles. Cruzar las variables de raza y clase con la de género, nos ayuda a generar una información más rigurosa y más comprometida con el buen periodismo y la justicia social.
Las mujeres no son solo y no son siempre víctimas. También son profesionales, expertas, trabajadoras… Procuramos la paridad en las consultas para los reportajes sobre cualquier tema. En muchas ocasiones será difícil contar con la participación de mujeres por varias razones como la falta de tiempo debido a las obligaciones familiares (que mayoritariamente recaen sobre ellas) o el síndrome de la impostora. Por eso, somos conscientes de que debemos insistir y explicar lo importante que es recoger sus sensibilidades en nuestros temas. Es una prioridad.
Nos referimos a las mujeres agentes de nuestras informaciones bajo la denominación que ellas prefieran. Les preguntamos a ellas. Nuestro compromiso es informar de un modo respetuoso con su agencia, su autonomía y su identidad. Esto cuenta, especialmente, para el tema de la prostitución. Hay mujeres en situación de prostitución que se describen como "trabajadoras sexuales", otras como "mujeres prostituidas" e incluso algunas como "putas". Nuestro trabajo es recoger sus testimonios, informar sobre sus experiencias y respetar sus subjetividades, no nombrarlas de un modo que las violente, estigmatice o contravenga la percepción que ellas mismas tienen de su situación. Nosotras informamos; no juzgamos. Entendiendo que en nuestra redacción hay distintas sensibilidades con relación al tema de la prostitución, nos parece que conviene dejarlas a un lado cuando se trata de informar sobre experiencias que ni tenemos ni nos atraviesan de forma directa.
Mostramos a las mujeres y los hombres en las mismas profesiones, trabajos y posiciones, equiparando su grado de autoridad, relevancia social y poder; y evitamos algunas de las asimetrías que todavía pesan en el ideario colectivo como médico/enfermera, jefe/secretaria, piloto/azafata, o tantos otros que han quedado obsoletas.
Evitamos redundar en su género y utilizamos términos que resalten su trabajo y logros. El uso innecesario de la palabra "mujer" delante de la profesión parece indicar que el hecho de que sea una mujer quien desempeñe ese trabajo es algo extraordinario o inusual. ¿Alguna vez hemos leído "hombre futbolista", "hombre científico", "hombre artista"...?
Sobre nuestra guía para la redacción
En 'Público' contamos con una guía para redactar los temas de violencia machista, con especificaciones para redactar las informaciones y con los recursos de apoyo y asistencia a las víctimas.