Público
Público

Uno de los forenses turcos: "No podían esperar los resultados"

El forense turco Bülent Sam asegura que el general Navarro insisitió en que tenían que llevarse los cadáveres sin identificar para llegar al funeral

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Tras la aceptación por parte del juez de las declaraciones de los forenses turcos, continuaba el juicio. El forense turco Bülent Sam, que participó en las autopsias que se realizaron a los 62 militares españoles fallecidos en el accidente del Yak-42, ha asegurado en la Audiencia Nacional que el general Vicente Navarro y su equipo 'insistió en llevarse' los 30 cadáveres que se encontraban sin identificar porque 'habían dicho que tenían que llegar al funeral que se iba a celebrar en España'.

Sam, que declaró como testigo en la séptima sesión del juicio que se sigue en la Audiencia Nacional por la identificación errónea de 30 de los 62 fallecidos, explicó que, al adoptar esta decisión, el general español 'prometió' a las autoridades turcas que los trabajos de identificación que faltaban por hacer se llevarían a cabo 'en España'.

Tras este compromiso, según el relato del forense, las autoridades de la Fiscalía turca firmaron con el teniente general Beltrán y el general Navarro el acta de entrega de los cadáveres, en el que constaba explícitamente que 30 de los cuerpos no habían sido identificados.

Según explicó, los trabajos de reconocimiento se realizaron a partir de signos externos como los elementos de graduación que los militares tenían en el uniforme o los anillos y las cadenas que portaban. A su finalización, en la medianoche de 27 al 28 de mayo, 'había 30 cadáveres que no pudieron ser identificados', por lo que los forenses turcos propusieron y llevaron a cabo la toma de muestras para hacer pruebas de ADN.

Sin embargo, Sam explicó que las autoridades españolas les dijeron que 'no podían esperar los resultados' de estos trabajos, que se habrían dilatado en el tiempo porque precisaban del cotejo de muestras de los fallecidos con los de sus familiares. 'Les dijimos que sólo de este modo se podía llevar a cabo la identificación de todos los cadáveres', señaló.

El compareciente, miembro de Instituto Forense de Estambul, detalló con la ayuda de un traductor de español y turco cómo se produjeron las autopsias de los cadáveres en la morgue de Trabzon (Turquía) a la que se trasladaron los cadáveres, en la que, según dijo, estuvieron presentes en todo momento 'los militares españoles y gente del Ministerio de Defensa'.

Este testimonio contrasta con el que aportó el primer día del juicio el general Navarro, que atribuyó la responsabilidad de los posibles errores a las autoridades turcas, a las que culpó de haber podido cometer 'errores' en la entrega de los cuerpos porque 'hubo mucho trasvase de bolsas'.

El grupo que llevó a cabo las autopsias estaba formado por cuatro médicos y patólogos y actuaba bajo la dirección del propio Sam, que detalló que todas las labores se realizaron 'en presencia de militares españoles'. 'Hemos tomado las decisiones conjuntamente', dijo.

La Fiscalía pide al tribunal que condene a cinco años de prisión al general médico Vicente Navarro, que se encargó de elaborar la lista de los 62 fallecidos; y a cuatro años y medio a los dos médicos que redactaron los informes de necropsia, el comandante José Ramírez y el capitán Miguel Sáez. A todos ellos les acusa de un delito de falsedad en documento oficial.

El forense ha afirmado también que el general Vicente Navarro, principal acusado de las erróneas identificaciones, estaba consciente, 'pero olía a alcohol'.

Así se ha pronunciado el forense turco al finalizar su declaración como testigo ante el juez Javier Gómez Bermúdez, de la Audiencia Nacional, donde ha comparecido durante más de tres horas. Preguntado por el abogado de Navarro si notó una 'actitud rara' de este general de Sanidad, Bulent Sam ha respondido que 'estaba en condiciones, consciente, pero olía a alcohol. Y eso lo vio todo el equipo'.

Más noticias en Política y Sociedad