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Fortuny pone bajo sospecha a la FINA

La Federación Internacional ha prohibido 146 bañadores. El técnico denuncia "presiones comerciales de Speedo"

IGNACIO ROMO

La polémica sale a la superficie. La Federación Internacional de Natación (FINA) ha prohibido esta semana 146 modelos de bañadores porque "aumentan la flotabilidad". El Jaked01 y el Arena X-Glide son los dos bañadores más destacan entre los no aprobados por la FINA: con ellos se han batido muchos récords del mundo en los últimos meses.

El cordobés Rafa Muñoz ha batido uno mundial (50 mariposa) y dos de Europa (ambos en 100 mariposa) embutido en el Jaked01, un bañador ya prohibido. ¿Se homologarán sus récords? A día de hoy nada se sabe.

La situación inquieta a los técnicos. Joan Fortuny, entrenador de Erika Villaécija y ex preparador de Muñoz, afirma que la situación es muy confusa. "Esto es un follón. No tiene sentido. La FINA había aceptado estos bañadores, los homologó y ahora los prohíbe. Es injusto: esto se les fue de las manos cuando los aceptaron y ahora se han asustado".

Fortuny no duda cuando se le pregunta acerca del origen del viraje de la FINA. "Aquí hay razones comerciales. Yo creo que la marca Speedo [patrocinadora de la FINA y de la Federación Americana] ha presionado mucho: se estaban vendiendo demasiados bañadores Jaked".

La proximidad de los Mundiales de Roma en julio es otra de las razones que parecen haber acelerado las prohibiciones. "Speedo temía que en los Mundiales hubiera siete finalistas con Jaked y sólo uno de ellos vistiera el de su marca. ¡Pues que hubieran desarrollado uno como el Jaked! La evolución es buena. Mire la Fórmula 1: están innovando. Y nosotros ahora sólo tenemos dos meses para probar bañadores para el Mundial", concluye el entrenador.

El director técnico, Luis Villanueva, estima que "esta es una medida que se tenía que haber tomado mucho antes. Los bañadores de poliuretano no deberían haber sido aprobados porque un bañador no debe ayudar nunca al rendimiento".

Villanueva cree, sin embargo, que los récords deben respetarse. "Deben ser válidos porque cuando se usaron, eran bañadores legales. Cuando se prohibió el nado submarino en espalda, luego no quitaron los récords", remata el seleccionador.

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