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Francia da un homenaje solemne a su último superviviente de la "Gran Guerra"

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La principales autoridades civiles y la cúpula militar homenajearon hoy a Lazare Ponticelli, el último de los franceses que participó en la Primera Guerra Mundial y que falleció el pasado 12 de marzo a los 110 años.

La iglesia Saint-Louis de Los Inválidos de París fue el escenario para el homenaje nacional al último de los "poilus", término con el que en Francia se designa a los participantes en el conflicto bélico de 1914-18.

El presidente de la República, Nicolas Sarkozy, su antecesor Jacques Chirac, el Gobierno en pleno y altos mandos de los tres Ejércitos acompañaron a la familia Ponticelli en una ceremonia religiosa y, con posterioridad, en un acto cívico en el patio de Les Invalides.

El origen italiano de Ponticelli motivó que también asistieran militares de ese país encabezados por el ministro de Defensa, Arturo Parisi.

El féretro del veterano de la "Gran Guerra", cubierto por la bandera francesa, fue llevado a hombros por soldados de la Legión Extranjera, en la que combatió Ponticelli, uno de los 8,5 millones de franceses movilizados durante esa contienda, en la que murieron 1,4 millones de ellos.

Aparte de la homilía, durante la ceremonia en la iglesia se escucharon las palabras de un alumno de educación primaria, que leyó la redacción escrita en su clase cuando Ponticelli cumplió 110 años, en diciembre pasado.

Luego uno de los nietos del veterano, Patrick, dio paso al momento más emocionante al evocar sus recuerdos del "abuelo Lazare".

Al término de esa ceremonia Sarkozy tomó de la mano a Janine, la hija de Ponticelli, durante la segunda parte del acto que se desarrolló en el patio de Los Inválidos, donde fueron rendidos honores militares.

En ese marco el académico francés Max Gallo habló del drama de las guerras y, de nuevo en una alusión al origen de Ponticelli, recordó la experiencia del escritor judío Primo Levi, superviviente del campo de concentración nazi de Auschwitz y que relató de manera autobiográfica en el libro "Se questo è un oumo" (Si esto es un hombre).

El homenaje al último "poilu" fue un deseo expreso de Jacques Chirac cuando todavía quedaban varios ex combatientes vivos, ninguno de los cuales parecía aceptar la idea.

Finalmente la familia Ponticelli ha aceptado el homenaje nacional y ha preferido extenderlo a todos los veteranos de la Primera Guerra Mundial.

El término "poilu", traducible como "velludo", ya se empleaba en la época napoleónica y se vinculaba a valores como la virilidad y la fuerza de los soldados, según algunos expertos.

Tras los actos de Los Inválidos el féretro con los restos de Ponticelli debía ser llevado a Ivry-sur-Seine, a las afueras de París, para ser enterrado en la intimidad familiar.

Por la tarde Sarkozy volverá a Los Inválidos para descubrir una placa de homenaje a todos los caídos franceses en la "Gran Guerra" y hacer un discurso.