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El gigante alemán de grandes almacenes suspende pagos

Arcandor sólo garantiza que pagará sueldos hasta agosto

GUILLEM SANS MORA

Si planea una tarde de compras en los lujosos almacenes KaDeWe, viaje a Berlín cuanto antes. Nadie puede asegurar ahora mismo que, a partir de septiembre, el orgullo de la vida comercial del oeste de la capital alemana seguirá ahí. KaDeWe está entre el centenar de grandes almacenes del consorcio Arcandor, dueño de la cadena Karstadt, que presentó ayer suspensión de pagos en un juzgado de Essen. La compañía anunció que sólo garantiza los sueldos de sus 43.000 empleados hasta agosto.

Alemania vive así la primera suspensión de pagos de un gran consorcio en medio de la crisis económica, porque otros grupos han logrado salvarse gracias a las ayudas estatales. Pero en este caso no ha sido posible porque sus propietarios no han querido arriesgarse. El lunes, el Gobierno rechazó todo lo que le pedía la compañía: un crédito urgente de 437 millones de euros y otros 650 millones en avales estatales. Arcandor tiene una deuda de 2.600 millones.

El consejero delegado del gigante de la distribución, Karl-Gerhard Eick, comunicó ayer personalmente a la Cancillería que no logró mejorar las condiciones del plan de salvamento en el que reclamaba las ayudas estatales. Los principales accionistas del grupo (la multimillonaria Madeleine Schickedanz, una de las grandes fortunas alemanas, y el banco privado Sal Oppenheim) no han querido aportar más capital para salvar a su propia empresa. El ministro de Economía, Karl-Theodor zu Guttenberg, había dejado claro que las ayudas públicas sólo llegarían si los propietarios ofrecían "contribuciones significativas".

La suspensión puede acelerar ahora el plan de fusión de los almacenes Karstadt con Kaufhof, la cadena del competidor Metro. La canciller, Angela Merkel, ve esa fusión "una oportunidad para los empleados".

Además de la principal cadena de grandes almacenes del país, Arcandor posee también las firmas de venta por catálogo e Internet Quelle y Primondo, y el touroperador Thomas Cook, que está registrado en el Reino Unido y no se verá afectado por la situación de la casa matriz.

Tribunales

El derrumbe de Arcandor tendrá un epílogo en los tribunales. La Fiscalía de Essen investiga a Eick por perjudicar a terceros al retrasar la suspensión de pagos, así como a su predecesor, Thomas Middelhof, sospechoso de prevaricación porque él y su mujer poseen parte de un fondo inmobiliario que se beneficia de los alquileres desor-bitados que paga Karstadt, unos 350 millones al año.

 

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