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El hombre de Gucci viste pantalones con vuelta y lleva bolso de pitón

EFE

El hombre de la primavera-verano de 2010 visto por la firma Gucci viste pantalones con vuelta y por los tobillos, camisas con figuras geométricas y corbatas ribeteadas cálidas, todo combinado con grandes bolsos de cocodrilo o serpiente pitón, según la colección presentada hoy en Milán.

En el segundo día de los desfiles de moda masculina para la primavera-verano 2010 "Milano Moda Uomo", Frida Giannini, directora artística de Gucci, presentó un hombre que se decanta por el blanco, aunque no duda en echar mano de otros colores cálidos, luminosos y frescos, como el celeste y que utiliza numerosos complementos, pero siempre para resaltar el aspecto deportivo.

Gucci presentó, en la misma línea que ayer Dolce&Gabbana, pantalones con vuelta, que llegan al tobillo, en tonos que van desde el negro hasta el blanco inmaculado, sujetos con cinturones de cuero, y camisas con diseños geométricos, basados en las creaciones del arquitecto brasileño Oscar Niemeyer.

Los tejidos son cálidos y Gucci echa mano también de la lana gorda para jerséis de colores, en los que predomina del rojo.

El complemento por antonomasia es un bolso grande, confeccionado con cocodrilo o serpiente pitón, que proporciona al hombre Gucci un efecto de lujo, en la clásica línea de la casa, que también se ve en los zapatos de siempre.

Frankie Morello presentó a un hombre deportivo, en pantalón corto, con vuelta y ribeteado, y que calza botas altas de cuero que le llegan a la rodilla.

El hombre Morello también usa trajes de rayas anchas en diferentes tonalidades de grises, en los que los pantalones son cortos, y debajo del chaleco que se confunde con la chaqueta lleva camisas de colores fuertes y corbata a juego.

Bottega Veneta también apuesta por pantalones estrechos que se quedan en el tobillo, combinados con chaquetas hechas a medida, estilo napolitano. Para los zapatos se decanta por la punta redondeada.

Los colores de la colección de Bottega Veneta son el rojo, púrpura, negro y verde militar.

Carlo Pignatelli sacó a la pasarela a un hombre que no lleva camisa bajo el traje, de estilo sastre, y que apuesta por chalecos vistosos bajos los que se ve el pecho desnudo.

Las chaquetas son largas, con cuello camisero, y los pantalones ligeros y con vuelta.

El tejido preferido es la seda, con la que la confecciona quimonos, así como el lino, para túnicas cómodas. La corbata no existe para Pignatelli, cuyo hombre calza zapatos hechos con dos grandes tiras cruzadas, en colores blanco y negro.

Mañana, lunes, desfilarán, entre otras, las casas Salvatore Ferragamo, Calvin Klein, Prada, Roberto Cavalli, Canali y Etro.

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