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El ser humano es el nuevo ñu

Un estudio alerta del fin de las grandes migraciones de mamíferos. Otro trabajo advierte de que en 2050 habrá unos 700 millones de personas desplazadas por el cambio climático

 

MANUEL ANSEDE


Hubo un tiempo en el que el ser humano veía pasar desde sus poblados manadas de ñus en el sur de Kenia, interminables rebaños de órix cimitarra a lo largo del desierto del Sáhara y grupos infinitos de corzos siberianos por las estepas de Asia central. Pero esa época terminó.

La voracidad humana ha acabado con las grandes migraciones para siempre. En los últimos siglos, el hombre ha construido autopistas sobre los corredores migratorios, ha cazado algunas especies de grandes mamíferos hasta la extinción y ha secado los charcos en los que abrevaban los animales para atender su agricultura. En el futuro, el único mamífero migratorio será el ser humano.

Un equipo de científicos, dirigido por el biólogo Grant Harris, del Museo de Historia Natural de EEUU, ha estudiado 24 especies de grandes herbívoros con las travesías continentales tatuadas en su genoma. Los resultados, como es habitual en la biología de la conservación, son dramáticos. Según el trabajo, que se publica en Endangered Species Research, prácticamente todas las grandes migraciones terrestres se han reducido de manera importante y una cuarta parte de las especies viajeras ya no sale de sus territorios a causa de las murallas levantadas por el hombre.

"El vallado, por ejemplo, bloquea las rutas migratorias, y reduce el acceso de los animales al forraje y al agua. Las migraciones pueden detenerse o ralentizarse y entonces el número de individuos cae en picado", explica Harris.

La extinción de las grandes migraciones parece imparable. El springbok, el ñu negro, el bontebok, el órix cimitarra y el quagga, una subespecie desaparecida de cebra, ya no atraviesan el continente africano. Y los científicos apuntan que las kilométricas travesías del asno salvaje asiático podrían ser cosa del pasado.

El hombre ha tomado el relevo. Buena parte de las causas que han encerrado a las grandes manadas en un puñado de santuarios naturales provocarán a lo largo de este siglo una de las mayores migraciones de la historia del planeta: la humana.

Otro estudio anunciado este miércoles en una conferencia de prensa en Bonn alerta de que la subida del nivel del mar, las sequías, las inundaciones y otros efectos del cambio climático desencadenarán, hacia el ecuador de la centuria, un movimiento de seres humanos sin precedentes.

El trabajo, elaborado por investigadores de la Universidad de Columbia (EEUU) y la Universidad de Naciones Unidas, no aporta cifras propias, pero avala otras estimaciones anteriores. En 2010, advierten, el número de desplazados por el calentamiento global se situará entre los 25 y los 50 millones. En 2050, las personas desarraigadas a consecuencia del cambio climático podrían rozar los 700 millones.

El hundimiento de las economías tradicionales, basadas en sus ecosistemas, será el detonante de la mayor parte de estas migraciones forzadas. Según los investigadores, "la subida del nivel del mar amenaza directamente la existencia de unos 40 países".

La invasión del agua salada en los cultivos y el aumento de la frecuencia y la intensidad de las inundaciones podría "destrozar" las explotaciones agrícolas en algunas de las regiones más densamente pobladas del planeta: los deltas de los ríos Mekong, Nilo y Ganges.

El futuro dibujado en el informe es apocalíptico. Los autores predicen que el actual deshielo de los glaciares del Himalaya "devastará" los campos de cultivo de Asia al engordar las inundaciones y poner en peligro el abastecimiento de agua a largo plazo. En las cuencas de los ríos alimentados por estos glaciares, apuntan, viven 1.400 millones de personas.

"Las sociedades afectadas por el cambio climático podrían encontrarse a sí mismas encerradas en una espiral descendente de degradación ecológica, mientras la tensión y la violencia aumentan", predice en un comunicado la organización humanitaria Care International, que también ha participado en el estudio.

"Grandes poblaciones se verán forzadas a migrar como un asunto de inmediata supervivencia", añade la nota. Las manadas de ñus, búfalos y antílopes saiga que antes atestaban África, América y Asia tienen un sustituto: los rebaños humanos.

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