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Impresentable Maradona

«A los que no creyeron, que la chupen y que la sigan chupando», dijo el seleccionador argentino tras ganar en Uruguay y clasificarse para el Mundial // La cordura de Verón retrata al peor Diego

CARLOS SALGADO

El mundo del revés. No fue Maradona el que ilustró al soberano con las palabras justas que merecía tan sufrido logro, el de la clasificación al Mundial de Suráfrica. Gracias al cielo, Verón, el veterano mediocampista del Estudiantes de La Plata, fue quien puso algo de claridad: "No hay nada que festejar", fueron sus primeras declaraciones.

Las cosas en su sitio: resulta ridículo festejar haber entrado al Mundial por la ventana, en un triste cuarto lugar, después de haber sido primera en las tres últimas eliminatorias. Luego señaló: "Hay que pensar en mejorar desde arriba hasta abajo para hacer un buen Mundial. Desde el presidente de la Federación hasta el último jugador, todos queremos ver una Argentina mejor. Hay que escuchar, que a veces es mejor que opinar". Para rematar con lucidez envidiable: "No hay que esconder las cosas debajo de la alfombra, sino sacarlas, encerrarse y hablar para mejorar. Hablando las cosas pueden salir mucho mejor de lo que están saliendo. Queremos divertirnos y no sufrir".

Fueron palabras sensatas, las que hubiésemos querido escuchar de Diego, después de un partido duro, trabado. Para hablar sin eufemismos, un partido horrible, invisible. Uruguay llevó la iniciativa en el comienzo, pero luego su leve dominio se fue desdibujando. La segunda parte fue peor aún. El gol de Chile aseguraba la repesca a ambos equipos, pero Argentina con el empate se clasificaba directa al Mundial.

Por eso, la celeste decidió quemar la naves, aunque no tuvo situaciones demasiado claras. Maradona, a falta de 15 minutos, quitó al delantero madridista Higuaín para colocar al mediocentro Bolatti. Ya había entrado el ex lateral del Betis Monzón por Di María, otro cambio defensivo. Jonás prácticamente no pasó al ataque en todo el partido. Y en un rebote casual, Bolatti marcó el gol albiceleste. En la jugada previa había sido expulsado el ex del Barcelona Martín Cáceres, por lo que el Centenario no tuvo más remedio que aceptar la derrota. Injusta, por cierto.

El empate era lo más equitativo para dos equipos que demostraron por qué estaban sufriendo tanto para comprar el billete mundialista. Messi no logra superar esa parálisis que lo agobia en la selección argentina. Su calidad está fuera de discusión. Lo extraño es que no busque rebelarse de cualquier manera ante la adversidad. Se le nota sin convicción, perdido. Y este fin de semana, seguramente, otra vez será determinante en el Barca. Algo muy extraño ocurre con él. Puede que lo no tenga los compañeros del Barcelona. Pero verlo sin intentar nada es muy extraño.

Terminado el partido, Bilardo abrazó a Maradona tratando de dar una muestra clara de "aquí no ha pasado nada". En ese momento de festejo, Diego agradecía a los pocos argentinos que estaban en las gradas, pero pareció que dedicaba palabras muy groseras a los periodistas.

Llegada la rueda de prensa, Maradona pidió la palabra y, cuando todos pensaban que se iba a disculpar por el exabrupto en caliente, redobló la apuesta, dedicándole el triunfo a los argentinos que estuvieron en el estadio y notificando a la prensa presente, que debían "chuparla", para luego aclarar por si alguien no había entendido, que ahora la "mamaran" después de tantas críticas. Absortos, los cronistas aún no habían visto lo peor: fue cuando un periodista argentino hizo una pregunta y Maradona le aclaró que "vos también la tenés adentro." El periodista le pidió "que no le faltase el respeto y si estaba prohibido criticar". Diego dijo que " se puede criticar, pero sin mala leche", para luego contar que sus hijas Dalma y Gianinna , "le contaban todo".

Otros hijas menos famosas preguntaban a sus padres que significaba "mamarla". Un final bochornoso, que hace pensar qué hubiese pasado si Argentina hubiera sido eliminada. Tal vez estuviésemos contando un hecho policial. Penosa clasificación. Broche de oro para una campaña inédita para Argentina, ganadora cómoda de las últimas eliminatorias. Esta vez entró por la ventana.

Al final de la rueda de prensa, Maradona contó que Bielsa, seleccionador de Chile, le había llamado días atrás en un gesto solidario que le agradeció. Ojalá Diego logre imitar otras cosas de Bielsa, empezando por su humildad. En tanto, Messi estará en el Mundial 2010 para felicidad del marketing.

 

 

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