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IU acusa al PSOE de no saber enfrentarse a "la derechona"

Meyer: "Se nos hace mucho daño cuando no se aplican políticas de izquierdas"

JUANMA ROMERO

La Asturias "solidaria, combativa", la que fue "ejemplo de las luchas", la que protagonizó "la revolución que pudo ser y no fue" o sea, la de 1934, no vivió la apoteosis. No se calienta tanto nunca como Andalucía. Es tierra fría, pero ayer le costó algo más encontrar la empatía con uno de sus referentes más cercanos, IU.

Tal vez porque a los gijoneses les resultaba lejano, como le resultó el lunes a la audiencia en TVE, el debate sobre Europa. Tal vez porque no hay aún suficiente tensión electoral. Un muro de hormigón, del duro, contra el que tuvo que bregar ayer Willy Meyer, que acudió a esa Asturias roja con el líder, Cayo Lara. Había que espantar la abstención, agitar a los votantes, y al mismo tiempo infiltrar, con cuidado, sin los aspavientos que IU atribuye al PSOE, el miedo a un PP que ya se siente ganador.

Y si Mariano Rajoy está fuerte, es por la dejación de los socialistas, según afirmaron Meyer y Lara. "Se nos hace mucho daño a la izquierda cuando frente a la derechona no se hacen políticas de izquierdas", aseguró el candidato. Dicho de otro modo: la tibieza o la real politik de José Luis Rodríguez Zapatero sólo sirve para engordar al PP.

Meyer lo expresó de otro modo, aludiendo al "debate patético" de Juan Fernando López Aguilar y Jaime Mayor Oreja en televisión: "Uno [Mayor], daba miedo. Representa el nacionalcatolicismo, la derechona de siempre. El otro [López Aguilar], daba pena y rabia, sin presentar propuestas ni contenidos. La manera de barrer a la derecha es con prácticas de izquierdas". Fin del silogismo: "El debate está en el campo que representa IU, el único programa capaz de ilusionar. Pero nos hace falta mucha fuerza".

Aquello era el corolario de un desafío planteado por Meyer desde por la mañana, en Oviedo: que López Aguilar y Mayor se comprometan "ya" a plantear sólo propuestas para Europa y no "debates estériles".

Eso mismo se puede resumir de otro modo: "Quieren convertir la campaña en un circo". Lo condenó por dos veces Lara. "Y no podemos permitir que se convierta en un circo. Ellos no tienen alternativa. Exigimos una respuesta para los cuatro millones de parados, los que no tienen subsidios, la gente que sufre", añadió.

El líder había desembarcado en la política nacional, deshilachando la "falta" de ideas de PP y PSOE en el debate de la nación y en el careo en TVE. No era baladí: "El partido se juega en Europa, pero se sufre en España".

Cayo Lara combatió a los especuladores y a los que les dejan. A los corruptos. A estos "hay que echarlos de la vida pública". Como a Carlos Fabra, líder de la Diputación de Castellón, que prometió "mearse" en la sede de IU si le tocaba el Gordo de Navidad. "Tenía 84.999 posibilidades de mearse en la cárcel y una sola en IU". El premio no tocó. Y Fabra está en la calle.

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