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Los jefes de Estado tratan de influir en la votación olímpica

Reuters

Por Karolos Grohmann

Ya sean presidentes, reyes o primeros ministros, los jefes de Estado se han abierto paso al núcleo del Comité Olímpico Internacional (COI) en los últimos años, captando con éxito votos para las candidaturas de sus países.

Cuando el COI se reúna en Copenhague el 2 de octubre para elegir a la sede del los Juegos de 2016, Chicago, Tokio, Río de Janeiro y Madrid contarán con que políticos de alto rango estén ahí presionando a su favor.

Hasta hace unos poco años, los jefes de Estado no veían la relevancia de asistir a la votación olímpica. Sin embargo, el presupuesto cada vez mayor de los Juegos y el escándalo de sobornos de los de Salt Lake City en 2002, donde se intercambiaron regalos por votos, contribuyeron a una serie de cambios, como por ejemplo que los miembros del COI no puedan viajar a las ciudades candidatas.

En 2005, cuando el COI votó por la sede de los Juegos de 2012, el entonces primer ministro británico Tony Blair viajó a Singapur para reunirse con decenas de miembros del Comité y apoyar activamente la candidatura de Londres.

El presidente francés Jacques Chirac también viajó, aunque tuvo un mínimo de reuniones, creyendo que París, como favorita, había hecho lo suficiente al presentar una buena postulación.

La representación española corrió a cargo de la reina Sofía, encabezando una delegación en la que también estuvo el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, pero Madrid se cayó en la penúltima ronda.

Como ha sido el caso de muchas votaciones del COI, el favorito fue derrotado, y Londres celebró una inesperada victoria en gran parte atribuida a las exitosas maniobras de Blair.

PRESENCIA POLITICA

El COI ha tomado nota de la creciente presencia de los políticos y ha instado a los jefes de Estado a que asistan a las sesiones sin restar protagonismo al evento en sí con sus grandes caravanas de coches, seguridad reforzada y un séquito aún más grande.

"Los trataremos según el protocolo. Si los jefes de Estado quieren estar presentes ése es su total derecho", dijo el presidente del COI, Jacques Rogge. "Queremos limitar las actividades a lo que ha acordado la comisión ética".

"Por supuesto que el COI está muy honrado con la presencia de los dignatarios. También es una tranquilidad de que las autoridades públicas están detrás de la candidatura, pero no es un requerimiento del COI", destacó.

Cuando los principales responsables deportivos mundiales lleguen a Copenhague, está previsto que se les unan los jefes de Estado de las cuatro ciudades.

El rey Juan Carlos de España, junto al presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, así como el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, irán a Dinamarca mientras que la candidatura de Tokio están trabajando duro para que el primer ministro Yukio Hatoyama viaje hasta allá. También podría asistir el emperador japonés Akihito.

Chicago esperaba que el presidente de Estados Unidos Barack Obama, quien ha pasado gran parte de su vida en la ciudad, viajara para asistir a la sesión. Ocupado con la batalla por la reforma sanitaria, Obama ha decidido enviar a su mujer, la primera dama, Michelle Obama, oriunda de Chicago.

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