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El juez imputa al ex presidente Matas por el caso Palma Arena

Investiga su gestión en la construcción del velódromo de la capital y el incremento de su patrimonio

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La investigación judicial sigue adelante. Tal como se esperaba, el presidente de Baleares en la pasada legislatura (2003-2007), Jaume Matas, del PP, tendrá que declarar por el caso Palma Arena, un asunto de presunta corrupción que ya se ha llevado por delante a varios cargos conservadores. Ayer, el juez instructor de la causa, José Castro, decidió dar un paso más: dictó una providencia en la que cita a Matas como imputado para el 23 de marzo de 2010, a las 10 horas.

Matas no será el único. También declararán como imputados su esposa, Teresa Areal; su cuñado y hermano de esta, Fernando Areal ex gerente del PP balear y Bartomeu Reus, presidente de la compañía Gesa-Endesa y supuesto testaferro del ex presidente. La empresa anunció ayer que lo cesará de su cargo el próximo día 31.

El juez le atribuye un presunto cohecho de 1,5 millones de euros

Las citaciones del ex presidente y de su mujer fueron tramitadas a través de su abogado, Rafael Perera. La razón es que ambos viven en Washington. El letrado, a su vez, comunicó que su representado rechaza "cuantas imputaciones" se formulen contra él y que, en todo caso, reitera su voluntad de cooperar con la Justicia para relatar la "veraz" versión de los hechos.

Los casos que se investigan son en realidad dos, entre los cuales la Fiscalía y el juez aprecian "conexión". En primer lugar, pesan sobre Matas las investigaciones sobre presuntas irregularidades en la construcción del velódromo Palma Arena. El estadio, que el ex presidente vendió como la joya de la corona de su legislatura, se presupuestó inicialmente en 48 millones. Pero costó más del doble, 110 millones. El juez estudia si pudieron concurrir los delitos de malversación, prevaricación y falsedad documental.

El juez investiga malversación, prevaricación y falsedad documental

Y en segundo término, pesan las diligencias sobre el patrimonio personal del ex presidente, que creció de forma exagerada en los últimos años. La Fiscalía endosó a Matas un presunto delito de cohecho en la adquisición de un palacete en el centro de Palma. El dirigente del PP compró en 2006 la mansión, de más de 400 metros cuadrados, por 980.000 euros, "un precio manifiestamente inferior al de mercado", según alegó el Ministerio Público. En concreto, la casa tenía un valor, según la Agencia Tributaria, de 2,5 millones. Así que Matas pagó 1,5 millones menos. La Fiscalía sospecha que se trata de una "dádiva o regalo en especie".

Castro apreció que ambos hechos tenían relación y por eso el 10 de septiembre reclamó al Ministerio Público que le enviase las diligencias previas sobre el presunto enriquecimiento ilícito del ex presidente. Así, se sumarían a la causa que él mismo estaba instruyendo, la del Palma Arena.

Pero aún hay más sospechas. El cuñado de Matas, Fernando Areal, ya fue interrogado por el juez el 31 de agosto. Entonces, el ex gerente del PP balear negó las acusaciones de financiación ilegal del partido. "No existe ninguna cuenta B", afirmó ante Castro. En la campaña electoral de 2007 "no hubo pagos en negro" de más de 70.000 euros hacia la agencia Nimbus. Areal contradijo lo afirmado por el ex director de la compañía, Miguel Romero, también imputado, que admitió haber cobrado esos 70.000 euros en dinero B.

Matas lamentó ayer que el juez haya fijado la citación a cinco meses vista, "un perjuicio innecesario" para él. Durante ese tiempo, su nombre quedará "en entredicho", sin que pueda aportar "eficazmente una versión exculpatoria" para "deshacer tergiversaciones o equívocos", afirmó a través de su letrado. El ex presidente recordó que en agosto ya mostró su disposición a declarar. Castro no lo juzgó oportuno entonces: "Si le tengo que citar, ya le citaré cuando crea", dijo entonces. Ahora ha llegado ese momento.

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