Estás leyendo: Kaputt

Público
Público

Kaputt

La religión oficial del "nuevo euro"

ERNESTO EKAIZER

Es posible que el BCE baje hoy los tipos de interés del 1,25 % al 1%, tragándose así por completo, si se computa la primera bajada de octubre, las inútiles subidas de abril y julio. Es también probable que anuncie medidas más amplias de liquidez para los jaqueados bancos de la eurozona. Y que las bolsas peguen un brinco.

El acuerdo que se dispone a aprobar la cumbre de Bruselas en las próximas horas consagra la llamada austeridad como la religión oficial del "nuevo euro".

O lo que es lo mismo: que los países de la "periferia" europea asuman las reparaciones por haber sido los manirrotos que desde enero de 1999 utilizaron el paraguas del euro. Por ello no hay mejor palabra alemana que la de Kaputt para definir lo que va a pasar. Para decirlo finamente: estropear, perder, arruinar.

La foto de Mariano Rajoy y de José Luis Rodríguez Zapatero en el Congreso, el pasado 6 de diciembre puede ser simbólica, pero no menos elocuente. Ahora Rajoy asume que su Gobierno será la continuidad de lo esencial de la política económica puesta en marcha en mayo de 2010 por Zapatero. El acuerdo total de ambos para apoyar la pretendida "refundación" de Angela Merkel y Nicolas Sarkozy así lo certifica.

Rajoy asumirá lo esencial de la política económica de ZapateroPor ello, como apuntamos aquí el pasado viernes, Rajoy ya no tiene complejos a la hora de invocar a los interlocutores sociales la carta del 5 de agosto pasado enviada por Jean-Claude Trichet y Miguel Ángel Fernández Ordoñez a Zapatero, donde están las condiciones exigidas para comprar deuda pública española en los mercados secundarios (ver 'Carta boca arriba'). De dichas "recomendaciones", Rajoy pudo reivindicar ayer ante el secretario del Tesoro de EEUU, Timothy Geithner, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, la reforma constitucional para limitar el déficit público aprobada el pasado 23 de agosto.

Kaputt porque el diseño del Bundesbank alemán, del cual Frau Merkel es portavoz, consagra que la raíz de la crisis de la eurozona es el descontrol del déficit fiscal. Este diagnóstico es el que ha comprado espontáneamente Rajoy. Y es un diagnóstico que no responde a la realidad de la crisis, desde el origen, a mediados de 2007, a día de hoy. En el caso de España trata de ocultar la verdadera naturaleza de la crisis. Ello permitirá centrar toda la política económica en la reducción del déficit al 4,4% en 2012 y al 3% en 2013.
La economía española ya está abocada a una nueva recesión
La intrínseca división geográfica impuesta en la eurozona, entre países con superávit exterior y países con déficit exterior. Entre los que han contribuido con sus capitales a crear la burbuja inmobiliaria y de crédito en la ahora llamada periferia, y, sobre todo, en España.

Estas afirmaciones no pretenden ser una exculpación por las fuentes autóctonas, españolas, de la crisis, o una acusación a otros países. Pero esto no hubiera sido posible si al tiempo faltasen el capital enviado por los inversores y sus bancos desde el exterior (de Alemania y Francia, por ejemplo) en búsqueda de altas rentabilidades en España. Y esta dinámica estaba escrita en la división de ricos y pobres en la que se fundó el euro.

La economía española ya está abocada a una nueva recesión en este trimestre. España se aproximará el 31 de marzo de 2012 a los 5,5 millones de parados. La Gran Depresión, como aquella que registró una tasa de paro del 24,9% en 1932, ya casi está aquí.

Más noticias de Política y Sociedad