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Karrubí augura una amplia participación y espera unas elecciones limpias

EFE

El candidato reformista a la presidencia de Irán, Mehdi Karrubí, afirmó hoy que espera un alto índice de participación el próximo viernes y que lo más importante es que las elecciones "sean limpias".

"Pronostico un alto índice de participación. Ese es nuestro objetivo, junto al hecho de que las elecciones se desarrollen con normalidad y limpieza", dijo Karrubí a los periodistas en su última rueda de prensa en campaña.

El clérigo, que fue dos veces presidente del Parlamento, ya denunció un fraude en el recuento durante los comicios de 2005, que finalmente ganó el actual mandatario, Mahmud Ahmadineyad.

Karrubí, que recibió unos 5 millones de votos, quedó en tercera posición, a solo 650.000 sufragios del líder conservador, quien luego arrasó en la segunda vuelta.

Los pronósticos apuntan a que en esta ocasión también se puede quedar a las puertas de un segundo envite, ante el empuje del propio Ahmadineyad, que parte como favorito, y del independiente pro reformista Mir Husein Musaví, quien ha logrado despertar una enorme ilusión entre las mujeres y los jóvenes.

En este sentido, Karrubí se enfadó hoy cuando se le preguntó a quién cedería sus votos, negó que se vaya a retirar para favorecer el voto contra Ahmadineyad, e insistió en que confía en sus opciones de victoria.

"Lo he dicho en repetidas ocasiones y quiero que lo sepáis de una vez para siempre: no voy a retirarme de las elecciones", reiteró con firmeza.

Karrubí se extendió en la que aparece como sus grandes bazas en los comicios: las reformas sociales y la inclusión de la mujer en el proceso político del país.

El lunes presentó como parte de su equipo a una mujer para la que tendría reservado un ministerio de importante calado, según miembros de su campaña electoral.

"La actitud durante la campaña electoral, e incluso antes de la misma ha demostrado que somos favorables a los derechos de la mujer. Son deseos principales. Incluso ayer rompió otro tabú y presentó a una mujer que sería ministra, afirmó hoy un miembro de su campaña.

A este respecto, Karrubí quiso terciar sobre la polémica cuestión de que todas las mujeres deban cubrir su pelo en la República Islámica, ya sea con un hiyab (pañuelo en la cabeza) o con un chador (pieza de tela negra que oculta el cuerpo de la mujer desde los pies a la cabeza.

Una de las mujeres de su campaña había indicado días atrás que el tema no compete a la presidencia, pero que se podría trabajar para tratar de flexibilizar la ley.

"No es un prioridad, la prioridad es buscar el bien del pueblo, social, político y económico", subrayó hoy Karrubí.

El clérigo, de 72 años, negó las alegaciones de algunos sectores conservadores, que critican que la campaña ha desatado una especie de revolución similar a la que hace treinta años derrocó al último Sha de Persia, Mohamad Reza Pahlevi.

Desde que el pasado 22 de mayo arrancara la campaña electoral, se ha desatado un inusitado fervor entre los jóvenes, que se han lanzado a la calle durante las noches para bailar, cantar con la excusa de apoyar a sus candidatos.

"No creo que haya una revolución sino un cambio en los métodos de administración del país. Si gano, utilizaría personajes hábiles y si hace falta, cambiaría las leyes e incluso revisar la Carta Magna iraní", afirmó.

Igualmente negó que exista una conspiración entre algunos de los sectores del régimen para derrocar el gobierno de Mahmud Ahmadineyad, como ha denunciado el propio líder ultraconservador.

Por último, expresó su intención de retomar las negociaciones sobre el polémico programa nuclear y subrayó que su primera medida sería recuperar la confianza internacional.

"Lo primero que haría sería seguir las negociaciones, conseguir la confianza y acceder a la energía civil para usos pacíficos. No buscamos armas nucleares", dijo Karrubí, quien acusó al presidente de haber dañado los intereses nacionales con su postura agresiva en esta cuestión.

"Las acciones marginales de Ahmadineyad han sido negativas para Irán y por su postura nos hemos alejado del proyecto más importante, que es la central nuclear de Bushehr. Yo solo me centraría en construir centrales nucleares para uso civil", apostilló.

La comunidad internacional acusa a Teherán de ocultar, bajo su programa nuclear civil, un supuesto proyecto militar paralelo cuyo objetivo sería la adquisición de un arsenal de armas atómicas.

Más de 46 millones de iraníes están llamados a las urnas el viernes para elegir presidente entre cuatro candidatos: el actual mandatario, los reformistas Mehdi Karrubí y Mir Husein Musaví y el conservador Mohsen Rezaeí.

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