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Karzai accede a disputar la segunda vuelta electoral

La corrección del fraude masivo en Afganistán deja al presidente con el 49,67% de los votos válidos. Los afganos volverán a las urnas el 7 de noviembre pese al peligro y las inclemencias

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Por sólo 3,3 décimas, millones de afganos están llamados a votar de nuevo el próximo día 7 de noviembre en una temida segunda vuelta que Hamid Karzai quería evitar a toda costa. El presidente saliente ha aceptado las acusaciones de fraude masivo que han rebajado su porcentaje del 54,6% al 49,67% de los votos, según los datos de la Comisión Electoral, perdiendo la mayoría absoluta por muy poco y viéndose obligado a enfrentarse de nuevo a su rival y ex ministro de Exteriores, el doctor Abdullah Abdullah, que ha declarado "estar listo" para una nueva votación.

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En una rueda de prensa conjunta con el senador demócrata estadounidense John Kerry, Karzai ha explicado que espera así "avanzar hacia la estabilidad y la unidad nacional", y ha negado haber recibido presiones internacionales o haber negociado previamente con Abdullah para la formación de un Gobierno de Unidad Nacional, como había especulado la prensa. El líder afgano añadió que el fraude debe ser "profundamente investigado" y admitió que el millón de votos sospechosos que se le habían atribuido le hacían carecer de legitimidad.

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El resultado final deja al líder afgano a sólo un tercio de punto de la victoria

Fue un mal trago para Karzai, quien apareció con semblante serio y soportó una escenografía humillante, que le situaba sólo en el atril derecho, mientras en el izquierdo se agolpaban el senador Kerry, el embajador americano Karl W. Elkeh-berry, y el representante de Naciones Unidas en el país, Kai Eide, además de otros diplomáticos estadounidenses que asentían de forma aprobatoria al discurso de Karzai.

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No obstante, el presidente saliente acude a la segunda vuelta como favorito, al contar con el apoyo mayoritario de la población por ser pashtún, la etnia más importante del país, además de ser más popular que su rival Abdullah, a pesar de haber decepcionado a muchos por su escaso entusiasmo en la lucha contra la corrupción y su incapacidad para terminar con la insurrección talibán.

Las presiones de EEUU y la UE le fuerzan a medirse de nuevo con Abdullah

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Su mayor enemigo puede ser la baja participación, que en la primera vuelta apenas alcanzó el 38,7%. El miedo a la violencia estará presente y los atentados regresarán como ocurrió el pasado mes de agosto, cuando la insurgencia intensificó los ataques para boicotear los comicios, amenazando a la población con cortar los dedos manchados con la tinta indeleble que se utilizó para evitar el fraude.

Consciente de que esta nueva convocatoria a las urnas se cobrará más víctimas, Karzai pidió a la población que acuda "con resolución" a votar de forma masiva, e instó a la comunidad internacional a cumplir la promesa de garantizar la seguridad a los votantes, porque "el pueblo necesita poder ir a votar libre de amenazas para que puedan construir el país con el poder de sus votos", explicó.

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A partir de hoy mismo, todo está en marcha para la organización logística de esta segunda ronda, que será complicada por la proximidad de la fecha y del invierno, en un país con el 75% de terreno montañoso, con las nevadas a la vuelta de la esquina y la consiguiente dificultad para trasladar las urnas hasta los lugares más recónditos del país. A todo esto hay que añadir la imposibilidad de evitar que el fraude se repita de nuevo, algo incontrolable en un país sin censo y que utilizará exactamente el mismo método electoral, lo que podría conducir a un escenario idéntico al presente.

El fraude se repetirá por la falta de censo y el uso del mismo método de votación

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Tanto estadounidenses como europeos, que han presionado en los últimos días para obtener este resultado, se han felicitado por la noticia. El presidente de EEUU, Barak Obama, ha dicho que "es vital ahora que todos los actores de la sociedad afgana avancen juntos en el camino de la democracia, la paz y la justicia", mientras el jefe de la diplomacia europea, Javier Solana, espera que el nuevo resultado sea "creíble y legítimo".

El anuncio coincide con un momento crucial en la lucha contra la insurgencia, en la que el comandante de las fuerzas de EEUU en Afganistán, el general Stanley McChrystal, pide un refuerzo de entre 10.000 y 40.000 hombres, necesarios en su opinión para no perder la guerra. Pero el jefe de Gabinete de la Casa Blanca, Rahm Emanuel, calificó de "irresponsable" enviar más tropas sin saber con qué Gobierno se está tratando. Tras anunciarse la segunda vuelta, Obama no ha aclarado cuál será su decisión sobre el refuerzo militar.

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