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Los Lakers dan un respiro a Utah

Los Jazz ganan por dos puntos en el último suspiro. Partido horrible de Bryant

EFE

El base Deron Williams y el alero Carlos Boozer recordaron a las leyendas John Stockton y Karl Malone para guiar a los Jazz de Utah a la victoria de 88-86 frente a Los Ángeles Lakers en el tercer partido de la eliminatoria de la fase final de la Conferencia Oeste.

Williams con 2,2 segundos para concluir el tiempo reglamentario anotó con un tiro en suspensión sin equilibrio la canasta que le dio a los Jazz su primera victoria en la serie al mejor de siete que sigue con ventaja de 2-1 para los Lakers.

El cuarto partido se jugará en el mismo escenario del Energy Solutions Arena, el próximo sábado, y al margen de quien consiga la victoria, la serie vuelve de nuevo para un quinto encuentro al Staples Center.

Pero si Williams, al más puro estilo Stockton, anotó la canasta de la victoria, el gran héroe y figura del partido fue el alero Carlos Boozer, inmenso en todas sus acciones, a pesar del gran esfuerzo y garra que puso el ala-pívot español Pau Gasol.

Mientras el pívot Andrew Bynum estuvo sentado en el banquillo y sólo jugo siete minutos.

Boozer, que hizo también recordar a Malone, arrolló literalmente a la defensa de los Lakers y bajo los aros no tuvo enemigo como lo demostró su doble-doble de 23 puntos, 22 rebotes, segundo partido como profesional en la fase final que consigue 20-20.

Precisamente el juego bajo los aros iba a definir al ganador del partido después que los Jazz capturaron 55 rebotes por tan sólo 40 de los Lakers.

La energía y efectividad de Boozer fue lo que hizo posible que los Jazz después de tener una desventaja de 13 puntos (51-64) con 4:31 minutos por jugarse del tercer periodo, surgieron con los reservas Kyle Korver y Matt Harpring para reducirla a sólo ocho (60-68) al entrar al cuarto periodo.

La inercia del partido ya había cambiado, los Jazz, que habían tenido un primer cuarto perfecto, sucumbieron en el segundo y en el tercero estuvieron tocados contra las cuerdas, pero esta vez el instinto asesino de los legendarios Lakers no hizo acto de presencia y les iba a costar la derrota.

Porque en el cuarto periodo fue todo para los Jazz, con Williams, volviendo loco a su marcador Derek Fisher y moviendo el balón de forma endiablada y con una rapidez que fue superior al esfuerzo defensivo que presentaba los Lakers.

Los Lakers pudieron empatar tres veces, incluida la última a 86-86 cuando faltaban 11 segundos después de un mate de Gasol, pero siempre fueron a remolque de las canastas que de forma sistemática anotaban los Jazz, con Boozer de protagonista al conseguir seis tantos consecutivos hasta que llegaron los decisivos de Williams.

De nuevo, Bryant busco ser el héroe del partido con un intento de triple, pero la defensa de los Jazz no le permitió ese privilegio, en una noche más, en la que quedó confirmado que cuando los Lakers lo tienen como primera y única opción de ataque el equipo no gana.

Bryant falló nada menos que 19 tiros de campo de los 24 que hizo para quedarse con sólo 18 puntos, el tercer máximo encestador del equipo, mientras que el alero Lamar Odom con un doble-doble de 21 tantos y 14 rebotes fue junto a Gasol los que mantuvieron a los Lakers en el partido hasta el último segundo.

Gasol volvió a darlo todo y fue el que mayor agresividad y fuerza física puso en la defensa de los Lakers para apartar 20 puntos con nueve rebotes después de 43 minutos de acción, los mismo que estuvo en el campo Bryant.

El jugador español anotó 8 de 15 tiros de campo, pero no estuvo acertado desde la línea de personal al fallar seis de 10, recupero dos balones, dio una asistencia y puso un tapón.

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