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Los líderes de la UE analizan hoy el "no" irlandés y el alza de los precios

EFE

Los líderes de la Unión Europea se reúnen hoy y mañana para una cumbre semestral en la que tratarán de buscar salidas al bloqueo provocado por el rechazo irlandés del nuevo Tratado de Lisboa y al alza de los precios.

Toda la atención está puesta en el primer ministro de Irlanda, Brian Cowen, a quien corresponde dar una explicación del triunfo del "no" en su país y apuntar alguna solución.

Del "taoiseach" (primer ministro) se espera que aclare qué les disgusta a sus compatriotas del Tratado de Lisboa, si es posible repetir el referéndum y cuánto tiempo necesitaría para proponer una alternativa que garantizara la ratificación irlandesa.

Hasta ahora, la mayoría de gobiernos se muestran confiados en poder gestionar con paciencia lo que muchos han definido como "incidente del trayecto", aunque el riesgo de bloqueo es real.

"Hay que ir con sumo cuidado; un segundo "no" en Irlanda sería devastador", reconocía el representante ante la UE de un poderoso Estado miembro.

La solución va a requerir, pues, tiempo, tal vez mucho más del que se piensa.

Aunque muy pocos lo reconocen en público, todos se han hecho ya a la idea de que el flamante Tratado de Lisboa no entrará en vigor el 1 de enero de 2009 como estaba previsto.

El nuevo tratado era la solución de recambio a la Constitución europea, que naufragó también por el voto popular en los referendos celebrados en Francia y Holanda en 2005.

Pero los jefes de Estado y de Gobierno de los 27 acuden al encuentro decididos a demostrar que, pese al "no" irlandés y a la nueva crisis institucional que se ha abierto, son capaces de atender a las preocupaciones de la opinión pública.

Los líderes tienen previsto debatir cuál es la mejor manera de responder a la subida del precio del petróleo, un incremento que ya nadie ve como temporal y que tiene efectos evidentes en el bolsillo de los ciudadanos.

Los tiempos de la energía barata "no van a volver", ha recalcado el primer ministro esloveno y presidente de turno de la UE, Janez Jansa, por lo que son necesarias medidas a corto, medio y, sobre todo, largo plazo.

Los Veintisiete descartan intervenir en el mercado y creen que la única solución es "adaptar" la economía europea al nuevo escenario, aunque también son conscientes de que deben ofrecer asistencia a los colectivos más desfavorecidos y a los sectores más afectados por la subida del petróleo.

Esta ayuda deberá estar "claramente dirigida y aplicarse en el corto plazo", subraya el borrador de conclusiones de la cumbre.

Sin embargo, tras semanas de manifestaciones y actos de protesta por toda Europa, protagonizados por pescadores, transportistas y agricultores, hay aún pocas medidas concretas sobre la mesa.

Los Veintisiete intentarán buscar igualmente soluciones a la crisis mundial por la escasez y la subida del precio de los alimentos.

El Consejo Europeo tratará de acordar medidas para afrontar el reciente encarecimiento de los productos alimenticios, al igual que sus efectos dentro de la UE, sobre todo en los hogares con menos ingresos, y en los países en vías de desarrollo.

Los gobernantes tratarán de pactar un texto de conclusiones, basado en una propuesta que presentó la Comisión Europea (CE) en mayo, con ideas como una mayor vigilancia de las cadenas de distribución, reformas agrícolas o un aumento de la ayuda a los países en desarrollo.

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