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La luz del Mediterráneo inunda Donostia

San Sebastián dedica su exposición del verano a uno de los grandes pintores del siglo XX: Joan Miró.

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Joan Miró vivió el tramo final de su vida en Mallorca. Las obras de esos años, que surgieron de la luz mediterránea y la experiencia acumulada, se exponen hoy en la sala Kubo de San Sebastián.

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Miró. Poesía y luz es el nombre bajo el que la sala de exposiciones del Kursaal muestra 140 obras del pintor y escultor, la mayoría de las cuales pertenecen a su etapa de residencia balear, de 1956 a 1983.

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Óleos de gran tamaño, esculturas y dibujos conforman esta exposición, montada con los fondos de la Fundación Pilar y Joan Miró de Mallorca.

Miró (Barcelona, 1893-Palma, 1983) tenía 63 años cuando llegó a la isla, había recibido la influencia de todas las vanguardias del arte y estaba a punto de emprender un nuevo periodo, en el que la luz, la poesía y la tierra iban a ser determinantes.

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Dos terracotas sin título -dos máscaras de 1981- son las obras más recientes que se exhiben en la sala Kubo, que en su espacio principal ha colocado los lienzos de mayor tamaño y más representativos, en los que los negros, los blancos y los tonos oscuros y más apagados destacan sobre los cuadros de vivos colores.

La explosión cromática se puede observar en su obra gráfica, que comparte la zona en la que se han instalado bocetos y documentos que el creador catalán utilizó para algunas de sus obras públicas, como sus murales diseñados para el Plaza Hotel de Cincinnati, la Universidad de Harvard y la ONU.

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La Sala Kubo ha reservado otro espacio para repasar la relación que Miró mantuvo con otras disciplinas artísticas, como el teatro, la música y la danza, que dio lugar a una prolífica producción.

Litografías de la serie Satie, bocetos del ballet Arlequín y documentos sobre sus vínculos con los compositores John Cage y Karlheinz Stockhausen se muestran en San Sebastián junto a sus creaciones en torno a una de sus "obsesiones", el Ubu Rey de Alfred Jarry.

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Una enorme fotografía del interior de su estudio ocupa una de las paredes de la sala.

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