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Más de 250 muertos en el terremoto que asoló el centro de Italia

Quedan 17 cadáveres por identificar. 1.500 heridos, cien de ellos en estado muy grave. Se han sucedido varias réplicas desde ayer, la última, esta mañana, de 4,7 grados en la escala Richter

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El número de víctimas del terremoto de 6,3 grados de intensidad en la escala de Richter que sacudió la madrugada de ayer la zona rural de los Abruzos, en el centro de Italia, continúa aumentando. Los muertos son ya 250.

Mientras, continúan las labores de búsqueda y rescate, que se han visto dificultadas por el mal tiempo y nueva réplicas durante la noche y esta mañana. Berlusconi, de nuevo en L'Aquila, señaló que cien de los 1.500 heridos están en estado muy grave, por lo que no se puede negar que el número de víctimas seguirá aumentando. 7.000 personas trabajan a destajo en una operación que se alargará otras 48 horas. 

L'Aquila, capital de la región central italiana de los Abruzos, sigue registrando réplicas al terremoto de ayer. La última tuvo lugar esta mañana cerca de las 11.30 horas, que tuvo una intensidad de 4,7 grados en la escala Richter y se dejó sentir en Roma. Durante la noche hubo otros dos movimientos fuertes. El primero fue a las 23.57 horas y tuvo una intensidad de 3,8 grados en la escala de Richter. El segundo llegó a la 1.15 de la madrugada. El más fuerte desde ayer, de 4,8 grados en la escala Richter y repercutió en los alrededores de las ciudades de L'Aquila, Barreto y Scoppitto.

El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, canceló su viaje oficial a Rusia ayer y decretó el estado de emergencia nacional vista la seriedad del seísmo. Pasado el mediodía del lunes, se desplazó hasta L'Aquila donde se reunió con las autoridades de los Abruzos y el ministro de Interior, Roberto Maroni, para evaluar los daños.  Hasta allí se ha vuelto a desplazar esta mañana para analizar la evolución de las operaciones de rescate. El Gobierno ha declarado un día de luto nacional.

Desde L'Aquila, Berlusconi ha destacado el número de personas que están trabajando en las labores de rescate. 'Hay unas 7.000 personas en total trabajando en las calles de L'Aquila para tratar de rescatar a las personas que todavía continúan bajo los escombros.  Hay 2.250 bomberos, 1000 unidades de las fuerzas armadas, 1.200 policías y cerca de 4.000 voluntarios a los que hay que añadir los 2.000 médicos que ya estaban trabajando aquí'.

Como ya hiciera ayer, Berlusconi pidió a la gente que no vuelva a sus casas. 'Con la última réplica de las 11.30 horas se han derrumbado otros tres edificios, por lo que rogamos a la gente que permanezca en la calle'. 

Según el premier italiano, desde que se iniciaran las labores 150 personas han sido rescatadas con vida de entre los escombros. Un buen ejemplo del empeño de los bomberos tuvo lugar esta madrugada. A las 2 de la mañana encontraron bajo los escombros de un edificio de cuatro plantas una estudiante de 24 años que llevaba un día sepultada.

El portavoz del servicio de emergencias, Aldo Zambardino, dijo que se trató 'de un rescate muy delicado entre restos peligrosos (...) Hablamos con ella (...) y una vez fuera dijo que invitará a un café a todos'.

Berlusconi hizo especial hincapié en la situación tan delicada que se vive en la residencia de estudiantes de la ciudad donde aún hay 'cuatro chicos desaparecidos'. 'Es una historia que nos toca el corazón especialmente', dijo Il Cavaliere.

La residencia a la que hizo referencia Berlusconi es la Casa del Estudiante, donde el desplome de una de las fachadas laterales dejó atrapadas a numerosas personas. Esta mañana se sacó a un estudiante muerto y a otro con vida, según fuentes policiales.

Familiares y amigos se agolpan frente a la residencia para seguir la evolución de las tareas de rescate y tener noticias de primera mano. Muchos se encuentran en pijama y están pendientes del teléfono para dar información a sus familiares. En otro edificio del centro hay al menos ocho personas atrapadas y esta mañana localizaron dos cuerpos de dos mujeres de 21 y 29 años, la última de ellas muerta.

Los medios también han informado del hallazgo del cuerpo de una mujer en su cama abrazada a sus dos hijos. Los tres al parecer murieron aplastados, en la calle Campo di Fossa.

El terremoto de ayer afectó en total a 26 municipios. En Onna, que tenía unos 250 habitantes, han muerto al menos 38. En L'Aquila, Protección Civil calcula que dos tercios de los edificios han quedado dañados. La policía patrulla las calles de la ciudad y ha detenido a varias personas por saqueos.

En un primer momento se dijo que no había víctimas españolas tras el terremoto, pero esta mañana el consulado ha anunció que había un ciudadano español desaparecido. Seis de ellos han regresado a España. Finalmente, el español ha sido encontrado en un hospital de la región, según fuentes diplomáticas.

Muchos habitantes de la ciudad pasaron la noche en sus coches, mientras siguen llegando tiendas para los que han perdido su hogar. Los padres y otros familiares pasaron la noche esperando noticias de los suyos. Protección Civil ha calculado en unas 17.000 personas las que necesitan refugio. 

En la ciudad se han erigido cinco campamentos en campos de fútbol y jardines, pero muchos fueron dirigidos a hoteles de la costa adriática. Además, Berlusconi ha anunciado la instalación de otras 20 tiendas de campaña con seis camas cada una.

Mientras los mensajes de condolencias llegaban desde todo el mundo, los políticos italianos dejaban de lado sus rivalidades y se unían en el duelo. El primer ministro, Silvio Berlusconi, declaró el estado de emergencia nacional y dijo que el Gobierno dará 30 millones de euros para la asistencia inmediata, a los cuales se añadirán 'imporantes' recursos estructurales y centenares de millones de euros de un fondo de la Unión Europea.

Pero aún así había lugar para la controversia. Hace semanas, un científico italiano predijo un seísmo importante en la zona basándose en el gas radón hallado en áreas sísmicamente activas, pero fue denunciado a la polícía por causar alarma y fue obligado a retirar sus descubrimientos de Internet.

La solidaridad con las víctimas llega de todas partes de Italia. 'Hay doce regiones que están prestando sus ambulancias, sus camas e incluso cocinas a L'Aquila. Quiero agradecer a todos su colaboración en un momento tan difícil', dijo Berlusconi

La tragedia de L'Aquila se cobró esta mañana también la vida de un bombero de la localidad de Bérgamo, desplazado a la zona del terremoto. Marco Cavagna murió ayer por la fatiga derivada de las labores de rescate, según el diario La Repubblica.

Cavagna, de 50 años, había salido de Bergamo en la mañana de ayer con la primera escuadra de bomberos de esta ciudad dirigidos a L'Aquila, un viaje que duró 10 horas. Según los demás miembros de su equipo, fue precisamente mientras buscaba entre los escombros de la Casa del Estudiante, cuando Cavagna 'se sintió mal'.

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