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Medvédev acusa a Yúschenko de "antirruso" y baja el nivel de relaciones

EFE

El presidente de Rusia, Dmitri Medvédev, acusó a su colega ucraniano, Víctor Yúschenko, de desarrollar una "política antirrusa" y anunció que no enviará nuevo embajador a Kiev hasta que mejoren las relaciones con el vecino país, informó hoy el Kremlin.

Las imputaciones del jefe del Kremlin están contenidas en una misiva al jefe de Estado ucraniano divulgada por los medios oficiales rusos y en la que tacha de "crítico, sin exagerar", el estado de las relaciones ruso-ucranianas.

Medvédev le comunicó al jefe del Estado ucraniano que ha tomado la decisión de aplazar el viaje a Kiev del nuevo embajador ruso en Ucrania, Mijaíl Zurábov.

"Los plazos concretos (del viaje del embajador) serán determinados más tarde, según el desarrollo real de las relaciones ruso-ucranianas", puntualizó el jefe del Kremlin.

Resaltó que durante la gestión de Yúschenko la parte ucraniana "se ha apartado de los principios de amistad y cooperación con Rusia refrendados en el Tratado de 1997".

"Ya le escribí a usted de esto en noviembre del año pasado, pero la situación no sólo no ha mejorado, sino que se degrada", añadió Medvédev, quien calificó de "crítico" el estado de las relaciones ruso-ucranianas.

Según Medvédev, en Moscú existe la impresión de que en Ucrania "buscan con persistencia la ruptura de los lazos económicos con Rusia, en primer lugar en el ámbito de la energía".

"La dirección política de Ucrania hace caso omiso de la opinión de los ciudadanos del país, sin hablar ya de la conocida posición de Rusia, y continúa porfiadamente el rumbo hacia la incorporación en la OTAN", señaló el presidente ruso.

En este sentido, destacó que las autoridades ucranianas esgrimen como argumento alusiones a una "amenaza rusa" a la seguridad de su país.

"Como usted sabe, (la amenaza rusa) no la hay ni puede haberla", escribe a Yúschenko el jefe del Kremlin.

Para aplacar el revuelo causado por el mensaje, que recibió el respaldo de los comunistas rusos y también de los ucranianos, el asesor de Medvédev para asuntos internacionales Serguéi Prijodko se apresuró a señalar que "no se puede hablar de una ruptura ni de una congelación de las relaciones diplomáticas" entre Moscú y Kiev.

Aseguró también que el mensaje del presidente ruso a su homólogo ucraniano "no influirá en los contratos de gas, al menos en lo que se refiere a la parte rusa".

Cerca del 80 por ciento del gas natural que Rusia exporta a Europa pasa por el territorio de la vecina Ucrania y ya en dos ocasiones los suministros a los consumidores europeos se han visto afectados por disputas comerciales entre Moscú y Kiev.

Un portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores aseguró en declaraciones a la agencia Interfax que "no se adoptarán acciones que menoscaben los intereses de los pueblos de ambos países".

"No hay que dramatizar la situación", agregó.

Sin embargo, en su carta, Medvédev le recordó a Yúschenko que Ucrania le vendió armamento a Georgia y que los suministradores de armas "comparten totalmente con Tiflis la responsabilidad por los crímenes en Osetia del Sur".

El presidente ruso añadió que las relaciones bilaterales se ven afectadas también por la política de Yúschenko de "revisión de la historia común" y de desplazamiento de la lengua rusa en la vida social y los medios de comunicación.

Finalmente, Medvédev expresó su confianza en que la nueva dirección política de Ucrania estará dispuesta a edificar unas relaciones que respondan a los intereses de los pueblos de ambos países.

El mensaje es transparente: el 17 de enero del próximo año Ucrania celebrará elecciones presidenciales y las encuestan señalan que Yúschenko prácticamente no tiene ninguna posibilidad de ser reelegido.

Kiev, mientras, no se ha apresurado con la respuesta a la carta del presidente ruso, que Yúschenko ya está preparando, como adelantó el Ministerio ucraniano de Asuntos Exteriores.

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