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La mejoría de los síntomas autistas varía entre los niños

Reuters

Por Genevra Pittman

Un estudio sugiere que lashabilidades sociales y de comunicación de los niños autistasmejorarían con terapia en algunos, pero no en otros.

Como era de esperar, los chicos con síntomas más leves almomento del diagnostico habían evolucionado mejor unos añosdespués que aquellos con la forma más grave de autismo.

Pero entre los casi 7.000 niños estudiados había un grupo delos llamados "de maduración tardía", que habían comenzado conmuchos problemas de comunicación y sociales, pero mejoraronrápidamente durante la escuela primaria.

"Hay una amplia variedad de niños con distintos tipos desíntomas dentro del autismo", dijo Christine Fountain, autoraprincipal del estudio e investigadora de la Columbia University,en Nueva York. "Nos interesa conocer cómo esos síntomas secomportan en el tiempo", agregó.

Los resultados aparecen publicados en la revista Pediatricsunos días después de que los Centros para el Control y laPrevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC por su siglaen inglés) difundieran nueva información que sugiere que uno decada 88 niños estadounidenses tiene un trastorno del espectroautista.

El equipo de Fountain utilizó datos de los centros deCalifornia que evalúan y tratan a los niños autistas para seguira un grupo de pacientes de entre 2 y 14 años a los que se leshabían realizado por lo menos cuatro evaluaciones.

En esos test anuales, se registraron los síntomas de lostrastornos sociales y de la comunicación y las conductasrepetitivas.

Los autores observaron que especialmente cuando se tratabade habilidades sociales y de la comunicación, la mayoría de losniños mejoraba con el tiempo; aunque algunos lo hacían mucho másrápido que otros.

Los niños blancos y los hijos de padres con mayor niveleducativo solían tener síntomas más leves durante el tratamientoy eran más propensos a formar parte del 10 por ciento de losniños considerados "de maduración tardía", en los que lossíntomas mejoraron rápidamente entre los 3 y los 12 años.

En cambio, los niños con autismo y otros trastornosintelectuales no mejoraban demasiado.

"La conclusión es que el retraso mental como enfermedadconcurrente del autismo empeora el pronóstico", dijo JohnnyMatson, especialista en trastornos del espectro autista ydiscapacidades intelectuales de la Louisiana State University,en Baton Rouge.

A diferencia de las habilidades sociales y de comunicación,las conductas repetitivas no tendieron a mejorar ni a empeorardemasiado en el tiempo en la mayoría de los participantes.

LA MAYORÍA DE LOS NIÑOS MEJORARÁ

Las diferencias en la mejoría de los niños según la etnia yla educación de los padres se deben quizás al acceso a untratamiento de calidad, según opinó Matson.

La buena noticia es que "esas diferencias se estánreduciendo rápido", por las leyes que les exigen a las empresasde seguro de salud cubrir el tratamiento intensivo a todos losniños autistas, dijo a Reuters Health.

Matson, que no participó del estudio, planteó algunas dudassobre "las trayectorias de los síntomas" con la que los autoresclasificaron a los niños y señaló que hay muchas evaluacionesdel autismo que se realizan incorrectamente e impideninterpretar los cambios en el tiempo.

Otro especialista ajeno al estudio opinó que la existencia ola ausencia de los patrones de mejoría coinciden con suexperiencia profesional.

"Vemos este problema a diario y percibimos que existendistintos patrones o trayectorias (...) durante el desarrollo",dijo el doctor Andrew Zimmerman, del Centro Lurie para elAutismo, del Hospital General de Massachusetts para los Niños,en Lexington.

"Con algunos niños trabajamos mucho y logramos poco o nada,y con otros obtenemos buenos resultados", añadió.

Fountain y Matson coincidieron en que los padres de losniños autistas deberían insistir para que sus hijos reciban laayuda que necesitan sin perder el optimismo.

FUENTE: Pediatrics, 2 de abril del 2012

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