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Miles de manifestantes en Irán contra unión entre Baréin y Arabia Saudí

EFE

Miles de personas se manifestaron hoy en Irán en contra del plan de unión entre Arabia Saudí y Baréin, que el régimen de la República Islámica considera una eventual anexión del segundo país al primero.

En Teherán, al término de la oración del viernes en la Universidad de Teherán, la principal tribuna política del país, miles de personas se manifestaron en las calles con banderas de Baréin y retratos del líder supremo iraní, ayatolá Ali Jamenei.

Los manifestantes, que respondían a una convocatoria del Consejo de Coordinación de la Propaganda del Irán Islámico, corearon sus habituales consignas de "muerte a Estados Unidos" y "muerte a Israel", además de otras en las que calificaban de "traidores" a los Al Jalifa y Saud, las familias que gobiernan en Baréin y Arabia Saudí, respectivamente.

Varias banderas de EEUU e Israel, países a los que el régimen de Irán considera instigadores del plan de unión bareiní-saudí, para acabar con los levantamientos en el mundo árabe, fueron quemadas por los manifestantes, que las pisotearon.

Según las televisiones iraníes, en numerosas ciudades de Irán se produjeron manifestaciones similares, después de que los predicadores de la oración del viernes arremetieran contra el plan de unión de Baréin con Arabia Saudí.

En la Universidad de Teherán, el hoyatoleslam Kazem Sedigui, en su sermón, dijo que "ni la nación bareiní el mundo musulmán tolerarán el intento saudí de anexionarse Baréin".

"Aunque algunos países árabes lo consideran una unión, pero la verdad es que el régimen de Bahrein entrega su identidad a otro país con total ignominia, en vez de escuchar las demandas de su pueblo", dijo Sedigui, en referencia a los quince meses de protestas de la mayoría musulmana chií bareiní para exigir reformas democráticas.

Sedigui tachó a Arabia Saudí de país "débil", y recalcó que, "si Riad tuviera algún poder, lo que haría sería recuperar sus dos islas, Tirán y Sanafir", que están ocupadas por Israel desde 1967.

Además, el clérigo instó al Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, que tiene previsto tratar la situación bareiní en su próxima reunión en Ginebra, del 21 de mayo al 4 de junio, "a poner fin al silencio de los organismos internacionales sobre la atrocidades cometidas en Baréin".

Decenas de personas han resultado muertas y cientos han sido heridas y detenidas en la represión de las protestas en Baréin, donde el régimen de los Al Jalifa ha contado con la ayuda de tropas del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), en especial saudíes y emiratíes.

Desde hace dos semanas, se han difundido informaciones sobre una eventual unión entre Baréin y su vecina Arabia Saudí, lo que ha provocado fuertes protestas en Irán, un país con un régimen teocrático musulmán chií.

Históricamente, Teherán ha tenido pretensiones territoriales sobre Baréin, un pequeño Estado insular del Pérsico en el que se calcula que cerca del 70 por ciento de la población es también musulmana chií.

Comentaristas tanto árabes como iraníes han apuntado que la posible unión tendría como fin diluir la protesta de la mayoría chií bareiní, que desde hacen quince meses exigen reformas democráticas a los Al Jalifa, y evitar una mayor influencia de Irán en el país.

El pasado lunes, los países del CCG, compuesto por Arabia Saudí, Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Kuwait y Omán, se reunieron en Riad para estudiar una eventual unión, sobre la que no adoptaron una decisión.

Irán ha mostrado su apoyo a los levantamientos de la "primavera árabe", que el régimen de Teherán denomina "despertar Islámico" y considera que están inspirados por la revolución islámica iraní de 1979.

Teherán ha manifestado su respaldo a las revoluciones de Túnez, Egipto, Libia y Yemen, así como los levantamientos y protestas en Baréin, Arabia Saudí y Jordania, pero apoya firmemente al régimen de Siria, su principal aliado árabe, y considera el levantamiento obra de grupos terroristas apoyados por EEUU y algunos países árabes.

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