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Misiles inteligentes para apagar incendios

Embention fabrica el Flamingo, un sistema para extinguir incendios que ha sucitado el interés de países como EEUU o Francia

ANA REQUENA

Se llama Flamingo, es un producto pionero en el mundo en la extinción de incendios forestales y no hay que irse muy lejos para encontrarlo: la empresa que lo fabrica, Embention, está en Alicante. Un joven ingeniero aeronaútico, David Benavente, emprendió en 2007 el reto de crear su propia empresa para desarrollar sistemas inteligentes en el sector de las Aeronaves No Tripuladas (UAVs, según sus siglas en inglés).

Puede sonar alejado de la vida cotidiana, pero nada más lejos de la realidad. Benavente quiso dirigir a aplicaciones civiles los conocimientos que adquirió durante sus proyectos para la Agencia Espacial Europea y para expertos en aeronaves. Fundó Embention y nació Flamingo (de la expresión Forest FLAMes INtelliGent Outputter)para llenar un importante hueco en el sector de la extinción de incendios.

"Los incendios se combaten de diferentes maneras, por ejemplo de forma indirecta, creando un cortafuegos químico", afirma el ingeniero. Este sistema ya funciona y es usado por los equipos especializados. Pero el Flamingo introduce una novedad importante. Lanzado desde aviones, su velocidad de vuelo es de 400 kilómetros por hora. Cuando impacta contra el suelo, dispersa su carga de agua y espuma.

Su pequeño tamaño y manejabilidad permite usarlo en momentos en los que otros sistemas no pueden utilizarse: "Cuando es de noche o hace viento no se pueden utilizar los vehículos aéreos (avionetas, helicópteros...) porque es peligroso.

Tienen que volar a alturas muy bajas y hay peligro de que se estrellen", explica. El Flamingo sí puede actuar en esos momentos, convirtiéndose así en un modelo único, en proceso de patente.

El aspecto de este sistema es el de un misil que vuela de manera autónoma. Los sistemas de detección localizan el incendio y registran sus coordenadas, que son grabadas en el artilugio.

La aeronave se mueve con unas aletas hasta el lugar del incendio del mismo modo que un proyectil. Sabe dónde está y a dónde tiene que ir gracias a una placa con GPS que también fabrica Embention. Una vez hecha su labor, depósito y cápsula pueden ser recogidos durante la limpieza de la zona después del incendio, aunque pronto el sistema se convertirá en biodegradable.

"A diferencia de un objetivo militar, que es estático, los incendios son dinámicos, se mueven y las coordenadas que proporcionan los sistemas son aproximadas", dice Benavente. Por eso su equipo va a integrar ahora un sensor de imagen para mejorar la precisión del Flamingo. Al llegar al lugar de las coordenadas, la imagen captada le permitirá enmarcar de forma más ajustada el lugar en el que está el incendio.

El proyecto de Benavente le ha merecido ya varios reconocimientos, como el premio Emprendedores de la Fundación Everis, y ha suscitado la atención de varios países, como Francia y EEUU. No obstante le falta "dar el paso del interés a la venta": el Flamingo aún no se ha vendido. Las administraciones son sus potenciales clientes, también empresas privadas a las que se adjudiquen las extinciones.

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