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La mitad de la UE cae más rápido que España

La recesión en Europa es peor de lo previsto. El PIB alemán sufre un fortísimo batacazo, al igual que el italiano y el británico

B.C.B./A.L.

"¿Habrá otro, más pobre y triste que yo?". La pregunta que se hacía el sabio de la fábula de Calderón de la Barca se la hacen hoy muchos europeos que giran su rostro a las economías vecinas y descubren, algunos con sorpresa, que la situación de sus socios comunitarios es aún peor. Ayer Eurostat, la oficina estadística de la UE, publicó los datos de crecimiento económico de los 27 del primer trimestre, en el que los gigantes europeos, Alemania, Francia y Reino Unido, tuvieron unas caídas del PIB inimaginables hace unos meses, muy lejos de los registros que ha marcado España.

En conjunto, el conjunto de la UE ha cayó un 4,4% anual, y la eurozona, un 4,6%, frente a la caída del 2,9% que anunció el jueves España. Así, el PIB de la mitad de los países comunitarios ha caído en el arranque del año mucho más rápido que la economía española.

Alemania, conocida como la locomotora de Europa, registró en los tres primeros meses del año un recorte del 6,9%, frente al mismo periodo del año anterior (un 3,8% respecto al trimestre precedente), la mayor caída en su serie histórica. Otras caídas destacadas han sido las de Reino Unido (4,1%), Italia (5,9%) y Francia (3,2%), todas en tasa interanual.

Probablemente el país del euro con la caída más elevada sea Irlanda, que ayer no hizo públicos sus datos pero que según los expertos habría perdido un 7,5% del PIB en el trimestre. Estos recortes contrastan con la contracción del 2,6% de EEUU, el foco de la crisis, que sufre menos que los europeos.

La relativa mejor salud de la economía española puede esconder una trampa, y es la de alargar la salida de la crisis. Por el momento, las previsiones de los organismos internacionales mantienen que los países europeos comenzarán a remontar a partir del segundo semestre de 2010 pero en el caso concreto de España, esta recuperación se podría dilatar unos trimestres más.

Así, las grandes economías europeas estarían trazando lo que se llama una V, (una caída rápida y pronunciada con un rebote igual de veloz y contundente) mientras que España dibujaría una U (una caída más suave con un periodo de estancamiento y una recuperación posterior).

La clave de la rápida recuperación de los otros gigantes europeos radica en su modelo productivo. Mientras que España deberá aprovechar la crisis para modificar su actual estructura económica, desplazando al ladrillo y la construcción por sectores de mayor contenido tecnológico, otros países europeos ya tienen como principal base el tejido industrial. Como recuerda el profesor Antonio Argandoña, de la IESE Business School, "Alemania no necesita hacer una conversión industrial porque su modelo económico es el correcto".

Con todo, y pese a la gravedad de estos datos, Bruselas aseguró ayer que el primer trimestre del año habría sido uno de los peores de la crisis económica y que desde abril comienzan a atisbarse las primeras señales de mejora económica.

En cualquier caso, el terremoto de cifras de ayer llevó a varios gobiernos de la UE a anunciar cambios en las previsiones vigentes de crecimiento. Francia y Portugal han más que duplicado sus previsiones iniciales de caída del PIB y es probable que en las próximas semanas otros países, incluida España, rectifiquen su pronóstico actual. Incluso las propias previsiones de la Comisión Europea para el primer trimestre, anunciadas por Joaquín Almunia hace dos semanas, se han quedado cortas, por al menos medio punto porcentual de media, en la mayoría de los casos.

Si las caídas de los grandes países europeos han sido llamativas, las de los últimos países incorporados a al club comunitario, y que aún no se pueden refugiar en la fortaleza del euro, han sido espectaculares. La economía de Letonia perdió en el trimestre casi una quinta parte de su valor (18,6%) y Lituania y Estonia también tuvieron recortes de dos dígitos.

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