Público
Público

Las mujeres siguen discriminadas en la mayoría de las legislaciones, según Arbour

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Las leyes discriminatorias hacia las mujeres siguen presentes en las legislaciones de casi todos los países, en mayor o menor medida, y entre los casos más graves están los que afectan a los abusos sexuales, denunció hoy la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Louise Arbour.

"El fracaso en crear una igualdad real ante la ley entre hombres y mujeres en numerosas esferas sociales, económicas y políticas tiene efectos nefastos -a veces devastadores- para las mujeres en numerosos países", dijo Arbour en una declaración con motivo del Día Internacional de la Mujer.

Señaló que "una de las discriminaciones más perniciosas y peligrosas se refiere a los abusos sexuales, bien porque no son específicamente reconocidos por la legislación de un país, o porque son, de hecho, tolerados gracias a leyes imprecisas o no aplicadas".

Aunque dijo que la violación "se reconoce como un crimen en la mayoría de los sistemas jurídicos", señaló que las leyes inadecuadas o las tradiciones locales hacen que, a veces, esas leyes no se apliquen.

En al menos 53 países no se ha prohibido la violación en el seno del matrimonio, por lo que los hombres se benefician de impunidad total por los abusos físicos y sexuales contra sus esposas.

Arbour afirma que las disparidades legales entre hombres y mujeres son flagrantes en algunos países y más sutiles en otros, pero "lo que está claro es que numerosos Estados no respetan su promesa de revisar sus leyes para eliminar la discriminación, lo que lleva a millones de mujeres a seguir sufriendo graves injusticias".

Entre las diferentes situaciones de discriminación legal que se dan, citó, por ejemplo, que en muchos países las mujeres casadas no pueden seguir llevando su apellido de soltera, en otros no tienen derecho a la propiedad ni a heredar bienes, en otros carecen de libertad de movimiento a menos que vayan acompañadas de un familiar varón y en otros las leyes impiden a las madres transmitir su nacionalidad a los hijos.