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Murray sufre lo indecible para ganar y será el rival de Ferrero en cuartos

EFE

La gran esperanza británica, el escocés Andy Murray, logró hoy pasar a los cuartos de final de Wimbledon después de superar un bajón de juego en el primer set de partido y sufrir lo indecible en el cuarto y quinto para vencer a Stanislas Wawrinka, tras lo que se medirá con el español Juan Carlos Ferrero.

Murray, tercero en la clasificación de la ATP por detrás de Nadal y Federer, comenzó el partido dubitativo y concedió el primer set a un acertado Wawrinka, el cabeza de serie número 19 del torneo, lo que hizo que el nerviosismo se dejara notar entre el público que asistía a la pista Central de Wimbledon y que se hizo más patente si cabe en el cuarto set, que también perdió.

Precisamente el suyo fue el primer partido de la competición que se ha jugado desde el principio y hasta el final con el techo retráctil después de ser inaugurado en este torneo una vez iniciado el duelo anterior, donde se enfrentaban Dinara Safina y Amelie Mauresmo.

El partido terminó a las 22.40 horas, cuando ya no había luz natural, lo que obligó a hacer uso de una de las innovaciones que aporta este techo retráctil, que permite jugar de noche gracias a los 72 focos de luz indirecta y 48 de luz directa que cuelgan de él y que aportan un nivel de luz horizontal de 3.200 luxes y vertical de 1.900 luxes, según la organización del torneo.

Con la ausencia de viento, una temperatura estable y bastante más eco -todo ello provocado por el cierre del techo-, Murray se deshizo por 2-6, 6-3, 6-3 7-5 y 6-3 del suizo Wawrinka, a quien a medida que pasaba el partido se le vio más descentrado y con menos fortuna, cometiendo un total de 59 errores no forzados.

El británico recuperó la suerte que le abandonó en la primera fase del duelo, como cuando Wawrinka envió una pelota que se dirigía claramente fuera y que, milagrosamente, cambió de dirección al golpear en la red y entró.

Murray desató la locura entre el público que asistió al partido -al que se le oía mucho más debido precisamente a que la pista estaba cerrada- y que lo animó con el típico "Come on Andy" durante las más de tres horas y media que duró su enfrentamiento con el suizo.

El partido fue uno de los más emocionantes de lo que va de torneo, sobre todo el cuarto set, en el que tras desaprovechar el suizo una gran oportunidad de romper el servicio de su rival con 4-4 en el marcador, se anotó los tres siguientes juegos para acabar imponiéndose y forzar el quinto y definitivo set.

El escocés mostró entonces algunos signos de fatiga, aunque en el quinto set sacó fuerzas para imponerse, no sin dificultad -comenzó con un 3-0 y el suizo le igualó-, y cerrar así su pase a la siguiente ronda cuando la noche ya había caído en el barrio londinense de Wimbledon.

El número tres del mundo dejó la tradicional flema británica a un lado para celebrar los puntos ostensiblemente, gritando y con los puños cerrados y golpeando la raqueta o incluso su cabeza para lamentarse por los que perdió, en una muestra más de que el partido fue todo menos fácil para él.

Murray es el jugador británico que ocupa un puesto más alto entre los cabezas de serie de Wimbledon desde que Roger Taylor fuera también número tres en el año 1973, lo que sumado a su buena temporada -ha llegado a los cuartos de final en tres de sus últimos cuatro "Slams"- le ha convertido en la gran esperanza del Reino Unido.

Ferrero tendrá el miércoles la oportunidad de vengar su derrota en la semifinal del torneo de Queen's de este año, la única ocasión en la que ambos se han enfrentado y que acabó del lado del británico, quien fue el vencedor del torneo.

El español se clasificó también hoy para la siguiente ronda tras eliminar en tres sets al Gilles Simon, octavo cabeza de serie del torneo.

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