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Navarro destaca que "jugamos por el tercer puesto de Europa y hay que venirse arriba"

EFE

El capitán del Barcelona Regal Juan Carlos Navarro ha reconocido que el partido de mañana ante Panathinaikos es de esos "a los que a nadie le gusta jugar", pero dijo que el equipo intentará hacerlo bien para marcharse de Estambul con buenas sensaciones con vistas a las eliminatorias de la Liga ACB que empiezan el próximo jueves.

"Es un partido por el tercer puesto de Europa y hay que intentar venirse arriba para jugar más que nunca como equipo. La Liga es ahora el único título que nos queda y la preparación empieza con el partido de mañana. Por eso hay que intentar echar el resto y hacer un buen papel ante el Panathinaikos", ha declarado Navarro antes del entrenamiento de hoy.

El base Víctor Sada aún lamentaba esta tarde lo mal que jugó el equipo ayer contra Olympiacos (68-64), sobre todo al inicio del partido, cuando encajó un 8-0 que le hizo ir a remolque durante todo el encuentro y frustró sus opciones de estar en la final.

Sada ha sido una vez más tremendamente autocrítico y ha recordado que no es la primera vez que el Barça empieza con mal pie una semifinal de Euroliga: "Hace dos años, en París, nos pasó un poco lo mismo contra el CSKA. Salimos un poco flojos y suerte tuvimos de que (Pete) Mickeal nos aguantó el primer cuarto. Ayer, no tuvimos ninguna figura que destacase y nos aguantase ese primer cuarto, pero como en París ganamos nadie dijo nada".

El pívot Boniface N'Dong ha reconocido que el vestuario está "muy tocado", pero cree que lo mejor es pasar página cuanto antes: "No podemos seguir llorando. La derrota de ayer ya no se puede cambiar, es historia y ahora ya que centrarse en el futuro y pensar que ganar la Liga también puede traernos cosas buenas".

N'Dong se ha mostrado convencido de que el Barça es "mejor equipo" que Olympiacos, "jugador por jugador", aunque ha reconocido que "ayer ganó el que demostró estar mentalmente más preparado".

Otro de los jugadores azulgranas más abatidos tras el partido ante el conjunto heleno era el base Marcelinho Huertas, quien erró un triple a falta de 38 segundos del final que hubiera dado la vuelta al marcador.

"Es un tiro que me debía jugar. Si volviera a tenerlo en mis manos me lo jugaría una y otra vez, porque son pocos los tiros abiertos como ese que tuvimos durante el partido. Son decisiones que hay que tomar y, si el balón hubiera entrado, seguramente habría sido otro historia", ha señalado.

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