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No hallan relación entre una malformación congénita y un químico

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Por Leigh Krietsch Boerner

No existe relación entre elagua corriente que consume una embarazada, una sustanciaquímica de los productos desinfectantes y la tasa de unamalformación genética masculina, confirma un estudio publicadoen la revista Pediatrics.

El defecto es la hipospadias, en el que el orificio de lauretra se forma en la parte inferior del pene en lugar dehacerlo en el extremo. Afecta a uno de cada 200 reciénnacidos.

En tanto, las sustancias químicas estudiadas, lostrihalometanos, derivan de la disolución de los desinfectantesutilizados para tratar el agua corriente, como el cloro.

"No hallamos relación entre la concentración (de lassustancias químicas) en el agua potable y el riesgo dedesarrollar hipospadias", dijo el autor del estudio, doctorPaul Elliott, profesor de epidemiología ambiental del ImperialCollege de Londres.

En el estudio, 471 madres de varones con el defectocongénito y 490 madres de varones sin la malformaciónrespondieron cuánta agua habían bebido durante el embarazo.

Los investigadores estimaron el nivel de trihalometanospresente en el agua según la información provista por lasempresas locales de suministro de agua corriente; luego,asociaron esas cifras con el lugar de residencia de cadamujer.

El equipo halló una diferencia entre ambos grupos: lasmadres de varones con el defecto bebían más agua de la canilla,y agua en general, que el otro grupo de mujeres.

Las que más agua consumían (más de 1 litro por día) teníanun 70 por ciento más riesgo de tener un bebé con hipospadiasque las mujeres que no bebían agua corriente.

Aun así, esa relación sugiere que la tasa de hipospadiassería muy baja. Y los resultados no significan que beber másagua provoque hipospadias, aclaró el doctor John Reif, profesorde epidemiología de Colorado State, Fort Collins. Pero "formulapreguntas interesantes que nuevos estudios podrían responder".

Es importante beber suficiente agua en el embarazo, por loque Elliot y Reif recomendaron que las embarazadas no reduzcanel consumo de agua a partir de estos resultados.

FUENTE: Pediatrics, online 10 de enero del 2011

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