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¿Por qué no hizo nada el Gobierno francés para detener la expedición ilegal de Chad?

Sospechas fundadas de que el Ejército pudo haber detenido los planes de El Arca de Zoé

ANDRÉS PÉREZ

La oposición francesa y los buenos conocedores del mundo franciafricano creen que el fiasco de la ONG Arca de Zoé en el Chad sólo tiene dos explicaciones posibles. O bien hubo una manipulación por parte de los servicios de inteligencia militares franceses, o bien se produjo un inmenso encadenamiento de errores de la diplomacia gala y de las fuerzas militares que París tiene desplegadas en ese país africano.

Eso es lo que se desprende de las declaraciones de varios líderes de la oposición y de la sociedad civil, que han solicitado la creación de una comisión para investigar el papel jugadopor el titular de Asuntos Exteriores, Bernard Kouchner. Su Ministerio tenía todas las bazas para impedir la tentativa de expatriación de 103 niños africanos por la ONG de dudosas referencias, puesto que no niega haber sido informado sobre la operación.

Por otra parte, los 1.100 soldados franceses desplegados en Chad en el marco del dispositivo Epervier -pactado con el Gobierno chadiano- habían proporcionado medios e incluso aterrizajes sobre el terreno a los miembros del Arca de Zoé. Por último, como reconoció la semana pasada a Público el ministro francés de Defensa, Hervé Morin, los 'elementos precursores de la Fuerza de la UE para Darfur ya están sobre el terreno'. Esos elementos, franceses y conocidos por su eficacia en África, tienen bajo control todo lo que se mueve con vistas a asegurar el entorno en que se desplegarán los 3.500 soldados europeos. Resulta difícilmente imaginable que a todo ese dispositivo le pasara desapercibido el embarque de 103 niños chadianos. Tanto más cuanto que la asociación había contado oficialmente con ayuda del Ejército francés semanas atrás.

'La diplomacia francesa hubiera debido impedir la operación' del Arca de Zoé, afirmó el primer secretario del Partido Socialista, François Hollande. 'Sólo puede exonerarse de esa obligación que tenía de impedirla si reconoce que la operación le fue ocultada', añadió.

Cortina de humo

La viceministra de Derechos Humanos , Rama Yade, adjunta de Kouchner, intentó ayer hacer creer que 'no tenía ninguna manera de evitar la operación del Arca de Zoé, ni antes ni durante ni después'. Alegó que son los miembros de la asociación quienes 'deben asumir sus responsabilidades'.

Esa extrema dureza en las declaraciones, que coincide con la también expresada por el presidente Nicolas Sarkozy, sólo puede ser explicada porque permite ocultar el fallo en el dispositivo francés en Chad, en un momento en que precisamente París encuentra problemas para convencer a sus socios de que le acompañen en el despliegue de tropas de una Fuerza de la UE. El Chad no sólo es una ex colonia, sino que es una joya del llamado pré-carré francés en África, por el que Francia es capaz de enfrentarse tanto a los líderes africanos díscolos como a la potencia anglosajona. Por el Chad, Francia ha estado a punto de entrar en guerra con Libia en dos ocasiones en los últimos treinta años. Pese a ser uno de los países más pobres del mundo, Chad alberga un importante yacimiento petrolífero, cuyo hidrocarburo es exportable vía un oleoducto hasta la costa camerunesa.

Sarkozy afirmó a última hora de ayer que 'vamos a encontrar una salida para que nadie pierda la cara', en referencia a negociaciones con el dictador chadiano, Idriss Déby. Este ex alumno de la Escuela Militar de París llegó al poder por las armas en Yamena en 1990, después de que un contingente de la Legión francesa, desplegado en el marco de un acuerdo con el anterior dictador, Hissène Habré, le dejara pasar. Actualmente, Déby se enfrenta a una rebelión armada y, a su vez, cuenta con apoyo del Ejército francés.

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