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Sin noticias del artista Ai Weiwei transcurrida una semana de su detención

EFE

La familia del famoso artista y disidente chino Ai Weiwei sigue sin tener noticias judiciales de él cuando se cumple una semana de su detención, en incumplimiento de la ley china, aunque el régimen asegura que está siendo investigado por presuntos delitos económicos.

"Hasta ahora no hemos tenido ninguna información de la policía acerca de Ai Weiwei", señaló a Efe en conversación telefónica la hermana del detenido, Gao Ge.

Tanto ella como el resto de familiares del artista expresan su preocupación por la salud del diseñador del estadio olímpico de Pekín 2008, ya que necesita medicinas diarias contra la hipertensión y la diabetes.

La ley china obliga a informar a los familiares de un detenido transcurridas 24 horas del arresto y a emitir una orden formal de detención antes de 48 horas, cosa que no ha sucedido en el acaso de Ai, informó la hermana, tras su detención el 3 de abril en Pekín.

La familia de Ai califica de "farsa" la investigación por delitos económicos, ya que considera que se trata de una detención política por la apertura e irreverencia con la que el artista critica al régimen chino y su defensa de los derechos humanos en su país.

Uno de los motivos de desconfianza es que la detención de Ai culmina la más feroz campaña de represión contra los disidentes chinos, en la que 200 activistas, intelectuales, abogados y artistas han sido detenidos desde octubre, cuando se anunció el premio Nobel de la Paz al preso político Liu Xiaobo.

Además, el testimonio de uno de los asistentes del creador interrogados apunta a una detención por motivos políticos, ya que el interrogatorio de la asistente Liu Yanping se centró en la investigación que Ai llevaba a cabo sobre el peso de la corrupción en el desplome de escuelas del terremoto de Sichuan de 2008.

La asistente Liu denunció a la prensa independiente que además fue insultada y amenazada "si no cooperaba" con la policía.

La detención de Ai ha provocado rotundas condenas por parte de gobiernos como el de Estados Unidos, la Unión Europea, Francia, Alemania o Australia, además de organizaciones de derechos humanos como Amnistía Internacional (AI).

Los principales museos del mundo han recogido más de 9.000 firmas en la web Change.org para exigir la liberación del artista.

En respuesta, Pekín exigió ayer a Estados Unidos que deje de interferir en lo que considera sus "asuntos internos", un día después de que Washington criticó la situación de los derechos humanos en el país asiático y pidió la liberación del artista Ai Weiwei.

En un comunicado publicado por la cancillería china, el portavoz Hong Lei asegura que su gobierno "se opone firmemente" contra cualquier interferencia sus asuntos internos "bajo el pretexto de los derechos humanos".

El comentario se produce horas después de que la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, instó a China a poner en libertad a los detenidos por ejercer su derecho a la libertad de expresión y se refirió en particular al artista Ai Weiwei, al presentar el informe anual de su departamento sobre derechos humanos en el mundo.

Mientras las autoridades judiciales chinas mantienen silencio sobre el paradero y el motivo de la detención de Ai Weiwei, la maquinaria de propaganda del gobierno se ha puesto en marcha para acusar al artista de "plagio", rebeldía, ludopatía e incluso de ser un aficionado en las páginas de los medios gubernamentales.

"Sin embargo, ninguna de estas acusaciones han sido investigadas de forma independiente", reconoce hoy la agencia estatal Xinhua.

Esta nueva acusación se centra en un supuesto plagio por parte de Ai en su aportación a la Documenta de Kasel de 2007, una crítica puesta en boca del artista Wang Shuo y que éste negó hace tiempo.

Estas menciones son las mismas que aparecieron en un blog anónimo tres días antes de la detención de Ai (Neimucankao) que empezó a lanzar acusaciones contra el artista el 31 de marzo, incluso de bigamia, ya que Ai no convive con su esposa, Lu Qing, desde hace años y tiene un hijo con una de sus asistentes, llamada Wang Feng.

Marga Zambrana

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