Este artículo se publicó hace 17 años.
La nueva vida de los reyes del ladrillo
Tras despilfarrar 19.000 millones en inversiones buscan nuevos negocios dentro y fuera de España

¿Dónde se esconden los antaño reyes del ladrillo tras más de año y medio de crisis en el mercado inmobiliario? Los entonces ensalzados como audaces gestores de las grandes promotoras empobrecieron a las compañías tras dilapidar más de 19.000 millones en grandes compras y operaciones empresariales (el equivalente al presupuesto anual del Ministerio de Fomento) que, tras pinchar la burbuja inmobiliaria,han perdido todo el lustre.
Antiguos primeros espadas como Luis Portillo o Enrique Bañuelos, que tuvieron que dejar, respectivamente, la presidencia de Colonial y de Astroc (hoy Afirma), vuelven a crear empresas para tentar otra vez la suerte en los negocios. Hace menos de tres años, Portillo era tildado de Rey Midas: pagó a La Caixa 3.700 millones por su inmobiliaria Colonial para fusionarla con Inmocaral; luego se gastó 2.000 millones en la promotora de centros comerciales Riofisa, "cinco veces más de lo que valían sus activos", apuntan directivos que conocen bien esa empresa. Para rematar, quiso saltar a la clase empresarial de glamour y compró el 15% de FCC, controlada por EstherKoplowitz, por 1.500 millones.
En total, Portillo invirtió 7.200 millones que no convirtió en oro, sino todo lo contrario. Ahora, el empresario se ha refugiado en su natal Dos Hermanas (Sevilla) y rastrea nuevas inversiones, sobre todo, financieras. En enero, creó Lasaga Inversiones, que dedica a la adquisición, disfrute y enajenación de valores mobiliarios de todo tipo. Si bien, no descarta la inversión inmobiliaria, como consta en el objeto social de la sociedad.
Volcado en la inversiónAunque algunas fuentes del sector aseguran que el promotor ha salido "muy tocado en su patrimonio personal" tras tener que abandonar Colonial, Portillo da señales de estar volcado en más inversiones. El empresario había nombrado administrador único en Lasaga Inversiones a un abogado pero un mes después de abrirla ha decidido sustituirlo y tomar el mando. Lo mismo ha hecho en la inmobiliaria Ábaco y en Inversiones Terrer, en la que el mes pasado reemplazó como administrador único a su mujer, María Jesús Valero, que figura en el Registro Mercantil como propietaria.
Hicieron perder a los accionistas de las promotoras 23.643 millonesOtro de los antes venerados como genios, Bañuelos, también explora, incansable, la alternativa de repetir otro Astroc en Brasil, donde no lo conocen. Culpable de pinchar la burbuja inmobiliaria en bolsa con el batacazo en abril de 2007 de Astroc (llegó a multiplicar por once su valor, hasta superar los 7.000 millones) logró más de 800 millones vendiendo acciones de Astroc y, gracias a ellas, también el 4% de Banco Sabadell. Hoy, Félix Abánades, dueño de la promotora-constructora Rayet, trata de reflotar Astroc, rebautizada como Afirma, mientras Bañuelos intenta hacer financieramente viable su nueva inmobiliaria carioca, Abyara, que compró en marzo con la constructora brasileña Agra por unos 13 millones. En abril, se hizo con la constructora Klabin Segall, como el siguiente paso para crear en Brasil un holding de fusionadas. Ahora, busca socios que aporten dinero, como en Astroc.
Bañuelos sale, de momento, como caballo ganador. Algo que no se puede decir de Fernando Martín, que tras comprar la inmobiliaria Fadesa por 4.000 millones a Manuel Jove en septiembre de 2006, la llevó a la mayor suspensión de pagos española en julio pasado. El presidente de Martinsa Fadesa y ex presidente del Real Madrid busca ahora una vuelta al pasado: da por hecho que supera el concurso de acreedores, que le servirá para quedarse con lo mejor de Fadesa, y quiere dedicarse sólo a la venta de suelo, como hacía con su empresa trampolín, Martinsa.
Con mucha menos tranquilidad afrontan el mal momento los Sanahuja, que se hicieron con el poder en Metrovacesa a finales de 2007 tras la guerra de poder con el ex presidente, Joaquín Rivero. La deuda que contrajeron, de más de 4.000 millones, para hacerse con la primera inmobiliaria del país les ha costado tener que cedérsela en diciembre pasado a la banca. Desde principios de este año, han ido fusionando 14 de sus empresas con la promotora Sacresa, el germen de su fortuna perdida, con el fin de reflotarla.
Los activos de sus empresas valen ahora un 25% menosOtro promotor veterano, Ra-fael Santamaría, pagó 3.300 millones por Urbis a Banesto para fusionarla con su empresa Reyal y ahora lucha por evitar la suspensión de pagos.
Trabajadores y accionistasLos trabajadores de las empresas están pagando los errores de gestión, víctimas de grandes recortes de personal. Pero también salen perjudicados los pequeños accionistas de Colonial, Metrovacesa, Martinsa, Reyal y Afirma, que han perdido gran parte de sus ahorros desde el pinchazo, en abril de 2007. Las compañías han dejado por el camino 23.643 millones desde entonces. Afirma ha caído ya un 99%, Colonial, un 97% y Martinsa, suspendida en bolsa desde el concurso de acreedores, un 61% (ver gráfico). Las cinco compañías citadas han visto cómo se depreciaban sus activos en 12.207 millones sólo el año pasado (un 25%). El motivo: las sociedades de tasación han tenido que ajustar precios hinchados durante el boom.
A juicio de los expertos, pese a la estrepitosa caída inmobiliaria, los excesos se repetirán tras la crisis. Según Mikel Echavarren, consejero delegado de Irea, consultora especializada en operaciones financieras de inmobiliarias, "si nadie pone remedio volverán a cometerse irregularidades, salvo si se cambia la ley para que una empresa no pueda comprar otra usando los activos de la adquirida y poniendo los topes que no hubo en la financiación del suelo".
El empresario listoJove huyó a tiempo de la hecatombe
-Vendió un año antes de la crisis
El veterano empresario gallego Manuel Jove acordó vender su promotora, Fadesa, a Fernando Martín, en septiembre de 2006, un año antes de que comenzara la crisis del sector.
-¿Dónde están los 4.000 millones?
Gran parte de los 4.000 millones que Jove recibió por Fadesa fueron aparar a la compra indirecta de acciones del 5% de BBVA (en torno a 3.300 millones), una inversión que el empresario ha integrado en Inveravante, el holding que creó en 2007. Además de una división inversora, tiene una rama de energía y de vinos y no abandona la pata inmobiliaria.
-No habla de Fadesa
Cuando Jove comparece ante la prensa (raramente) se niega a hablar de Fadesa. Pero queda patente que le disgusta que la empresa que fundó haya caído.
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