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La ONU mantiene suspensión de misión en Siria ante continuación de violencia

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La ONU decidió mantener suspendidas las operaciones de los observadores en Siria debido a que la violencia no cesa en ese país, dijo hoy al Consejo de Seguridad el subsecretario general para Operaciones de Paz de Naciones Unidas, Hervé Ladsous.

El jefe de los "cascos azules" argumentó que las condiciones sobre el terreno son aún "demasiado peligrosas" para los militares desarmados que integran la Misión de Supervisión de Naciones Unidas en Siria (UNSMIS), indicaron a Efe fuentes diplomáticas del Consejo, reunido a puerta cerrada para analizar la situación en Siria.

Ladsous transmitió al Consejo de Seguridad que las condiciones actuales, caracterizadas por el aumento de los enfrentamientos entre la oposición y las fuerzas del Gobierno de Bachar al Asad, no son propicias para reanudar las operaciones de los observadores, suspendidas el pasado 16 de junio.

Las mismas fuentes precisaron que el responsable francés aseguró que. además de la violencia, los 300 observadores que la ONU envió sufren, además, la falta de cooperación de Damasco en asuntos técnicos relacionado con las telecomunicaciones y ahora centran sus esfuerzos en ayudar a las organizaciones humanitarias que trabajan en el país.

El jefe de la UNSMIS, el general noruego Robert Mood, suspendió el 16 de junio las operaciones de los observadores ante el incremento de la violencia armada en Siria, donde la escalada de la violencia limitaba su "capacidad para observar, verificar e informar, así como para apoyar el diálogo local y los proyectos de estabilidad", según dijo entonces.

En la reunión con los miembros del Consejo de Seguridad también participó por videoconferencia el exministro palestino de Asuntos Exteriores Naser Qudua, adjunto al enviado especial para Siria, Kofi Annan, quien trata de salvar su plan de paz.

La atención se centra también en la posible celebración el 30 de junio en Ginebra de una conferencia sobre Siria auspiciada por Annan y a la que Rusia ya ha anunciado que asistirá.

Ese encuentro debería reunir a los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad (China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia), que ya han recibido sendas invitaciones, y Estados con influencia sobre la región, entre los que debería estar Irán, según ha defendido el propio enviado especial.

Según fuentes diplomáticas, esa reunión está, sin embargo, en el aire, ya que al parecer las potencias occidentales dudan de su efectividad

Además, también parece que falta consenso en cuanto a la agenda de la reunión y los participantes, ya que la presencia de Teherán no gusta ni a Estados Unidos ni Arabia Saudí, entre otros.

Según datos de la ONU, más de 11.000 personas han perdido la vida en Siria desde que en marzo de 2011 estallaran protestas populares que han sido reprimidas por el régimen a sangre y fuego.

Los cerca de 16 meses de violencia continuada han obligado a decenas de miles de personas a desplazarse de forma interna y a miles más a buscar refugio en los países vecinos, principalmente Jordania, Turquía y el Líbano.

La oposición eleva el número de víctimas mortales a 15.000, mientras que diversas organizaciones humanitarias advierten que más de un millón de personas necesitan asistencia para poder sobrevivir.