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El pacifista Brian Haw cumple hoy 3.000 días de acampada frente al Parlamento de Londres

EFE

El pacifista británico Brian Haw cumple hoy 3.000 días seguidos de acampada frente al Parlamento de Londres, donde protesta contra las guerras de Irak y Afganistán.

Haw lleva una camiseta en la que denuncia como "mentirosos" al primer ministro laborista, Gordon Brown, y a su predecesor, Tony Blair, en relación con esos dos conflictos y la llamada "guerra contra el terrorismo".

El pacifista, de 60 años, carpintero de profesión, comenzó su protesta individual frente a las Casas del Parlamento el 2 de junio de 2001 para denunciar primero el apoyo del Gobierno británico a las sanciones de la ONU contra el Irak de Sadam Husein.

Pero el ataque a Afganistán en represalia por los atentados terroristas del 11 de septiembre en Estados Unidos, primero, y luego la guerra de Irak, le han brindado la oportunidad de denunciar públicamente al Gobierno de Londres por su complicidad en lo que califica de "asesinato, tortura y genocidio".

El Ayuntamiento de Westminster, barrio donde está ubicado el Parlamento, la Policía Metropolitana y el propio Gobierno han intentado expulsarle de ese lugar público, hartos de su constante uso del megáfono para denunciar la política exterior de este país.

La irritación de los políticos con Haw llegó al punto de que por primera vez en más de 350 años, los legisladores aprobaron una polémica ley que tipificaba como delito protestar sin solicitar antes permiso en un determinado perímetro en torno al Parlamento, algo que no le ha impedido, sin embargo, continuar allí con su protesta.

Su pequeña tienda de campaña, que acoge su cama y sus escasas posesiones, sigue en la plaza del Parlamento y desafía todos los intentos de expulsión, y Haw sobrevive gracias a la ayuda de un pequeño contingente de simpatizantes, que le ofrecen diariamente comida y tabaco.

Diariamente se lava en un cubo de agua aunque una vez a la semana se da el lujo de una ducha en el domicilio de un simpatizante anónimo.

Pero sus años de protesta han dejado su huella en el cuerpo cada vez más débil del pacifista, que tiene que apoyarse con muletas, así como en su vida familiar.

Un año después del inicio de su campaña, su esposa, Kay, presentó una demanda de divorcio, y Haw rara vez ve a cualquiera de sus siete hijos, de edades comprendidas entre los dieciséis y los treinta años.

Su protesta inspiró incluso al artista británico Mark Wallinger, que recreó su campamento en una instalación en el museo Tate Britain, galardonada en 2007 con el premio Turner.

Hace también dos años, la emisora de televisión Channel4 le distinguió con el premio al "personaje político más inspirador".

Pero Haw no está ya solo en la plaza del Parlamento, sino que se han unido a él tres o cuatro personas solidarias, entre ellas una mujer, Barbara Tucker, medio británica, medio australiana, que se manifiesta a favor de la paz en Oriente Medio desde hace mil días.