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Un panorama oscuro para el nuevo Gobierno

Aunque el PSOE se recuepra, está tres puntos y medio por debajo del 9-M

JOSÉ LUIS DE ZÁRRAGA

Durante los últimos dos meses, antes y después de las vacaciones de Semana Santa, las encuestas semanales que realiza el Publiscopio cuyos datos sólo se publican mensualmente, sobre muestras agregadas, para garantizar menores errores de muestreo, pero pueden analizarse por semanas presentaban fluctuaciones grandes, de hasta tres puntos, en la diferencia entre PSOE y PP.

Pero en todas esas semanas las estimaciones que se han hecho sobre los datos han sido siempre favorables al partido de la oposición, con un margen mayor o menor. En la media de este mes, que se publica hoy, el PP supera al PSOE en 2,3 puntos, un punto más que en los datos del mes anterior. Respecto a las tendencias para las elecciones europeas en las que la estimación más reciente del Publiscopio abría una brecha de 4,4 puntos entre PP y PSOE sigue habiendo en la tendencia electoral general una menor distancia, pero las dos tendencias se van aproximando.

Si comparamos la distribución actual de las intenciones de voto con la de hace un trimestre Publiscopio de enero-se constata una fuerte pérdida de posiciones relativas del PSOE frente al PP. En ese lapso, las intenciones directas de voto al PSOE, en el conjunto del electorado, apenas han variado unas décimas, pero las de voto al PP han subido seis puntos. Esto, traducido a porcentajes de voto estimado, en el conjunto de votantes, supone que, aunque el PSOE recupera este mes el nivel del 40%, está 3,5 puntos por debajo de su voto en las elecciones generales, y el PP, en cambio, está ya claramente por encima de su resultado en ellas (dos puntos más).

Durante estos meses, la diferencia entre PSOE y PP se ha ido inclinando a favor de la oposición, no tanto porque el PSOE haya perdido intenciones de voto por la crisis, como porque no ha recuperado a los votantes que le habían abandonado cuando se inició en septiembre-octubre del año pasado, al agravarse los problemas económicos, y, en cambio, el PP ha aumentado su porcentaje de intenciones de voto.

¿En qué territorios y en qué estratos de población se ha producido ese corrimiento en las intenciones de voto a favor del PP que ha cambiado las tendencias electorales? Aunque las submuestras son relativamente pequeñas, hay base suficiente en los Publiscopios para responder a estas preguntas.

Entre diciembre y enero, el PP estaba en sus mínimos de intención de voto del último año y la estimación le dejaba varios puntos por debajo de su resultado electoral. A lo largo del último trimestre, su posición relativa mejora en todas las comunidades, salvo en la valenciana, donde ha empeorado. En Madrid, donde el PP había sufrido importantes pérdidas en las intenciones de voto, que llegaron a situarle en diciembre con cinco puntos por debajo del PSOE, se ha recuperado y los dos partidos están igualados (siempre hablando de intención de voto para las generales). La mejoría relativa del PP es también fuerte en las comunidades menores, tanto gobernadas por este partido como por los socialistas. Y también logra una cierta mejoría en Catalunya, aunque esta sigue siendo la comunidad en la que los socialistas le superan más ampliamente. En Andalucía las posiciones relativas se mantienen sin cambio significativo, pero esa continuidad es muy favorable para el PP, porque desde finales de 2008 se sitúa muy cerca de las intenciones de voto del PSOE, pese a que hace un año tan solo quedó casi 14 puntos por detrás.

También en algunos sectores del electorado ha habido cambios importantes en las intenciones de voto, que subyacen a la mejoría de posición relativa del PP. En primer lugar, entre las mujeres donde el voto socialista ha sido dominante casi continuamente desde 2004, se ha pasado de una relación 29/21 a favor del PSOE, en diciembre, a un equilibrio 27/27, en la actualidad. Entre los electores varones, en cambio, la correlación apenas ha cambiado.

En los grupos de edad, los de edades intermedias (entre 30 y 59 años) mantienen una distribución de las intenciones de voto con pocos cambios relativos de diciembre a ahora. Pero tanto en los electores jóvenes como en los mayores se han producido cambios significativos. La relación entre PSOE y PP ha pasado, entre los menores de 30 años, de 31/19, en diciembre, a 29/25, ahora. Y entre los electores mayores de 60 años que son los que más votan esa relación se ha invertido en este lapso de tiempo, pasando de 28/24, a favor del PSOE, a 27/33 a favor del PP.

En el corto plazo, comparando los resultados de este Publiscopio con los del mes precedente, la evolución, aunque parezca paradójico, es algo más favorable para el PSOE, pese a haber cedido otro punto de diferencia con el PP y estar por detrás de este partido. Pese a ello, pueden verse en la evolución aspectos positivos porque se ha invertido la tendencia de pérdida de intenciones de voto, que dominaba durante el trimestre anterior, y sube el voto estimado, que estaba bajando desde diciembre. Sin embargo, la fidelidad de voto de los votantes socialistas sigue siendo muy baja (68%, como en el mes anterior), mientras que se fortalece aún más la de los votantes del PP (84%, tres puntos más que en marzo).

La situación, con las europeas a la vista, sigue siendo, por tanto, claramente favorable al PP, sin que apenas se noten efectos del cambio de Gobierno de Zapatero. La ligera inflexión en las tendencias que se ha producido en las últimas semanas puede ser un indicio de que esos efectos podrían ser positivos, pero está por ver si se consolidan y amplifican lo suficiente y es dudoso que, a corto plazo, puedan invertir la correlación electoral desfavorable.

 

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